Clínica Alemana en KidZania

Por Clinica Alemana jul. 5, 2012, 20:00

Una pequeña Clínica Alemana, con salas de urgencia y neonatología que simulan a las reales, es parte de KidZania, un parque único e interactivo donde cada niño a través de un juego de roles puede realizar más de 110 profesiones y oficios distintos, como bombero, actriz, chef o doctor.

Esta institución de salud es una de las 60 empresas que participan de este centro de entretenciones, un proyecto único en Sudamérica que se inauguró en junio de este año en el Parque Araucano, Las Condes.

KidZania es una mini ciudad de más de 7.500 metros cuadrados que recrea la vida urbana con calles, manzanas, edificios, automóviles, tiendas y servicios, todo a escala infantil.

La idea es que niños de entre cuatro y quince años puedan explorar y aprender bajo el concepto de “edu-entretención”, que consiste en jugar ejerciendo distintas profesiones u oficios y, durante esta actividad, entender mejor cómo funciona el mundo que los rodea.

La gerente comercial de Clínica Alemana, Paula Ithurbisquy, explica que ser parte de esta iniciativa se enmarca dentro de la permanente labor educativa que realiza esta institución en la comunidad.

“Estar en KidZania es una gran oportunidad para que los niños puedan conocer un poco más del mundo de la salud, participando de una manera entretenida y diferente”.

En la versión en miniatura de Clínica Alemana, también hay una pequeña ambulancia y salas de cirugía –donde los pequeños pueden realizar un trasplante a un dummie (maniquí)– y otras de procedimientos en que se puede hacer una simulación de endoscopía.

Todas estas actividades están orientadas a promover valores como independencia, autoestima, creatividad y socialización. Han sido diseñadas por educadores y son congruentes con la malla curricular, es por eso que los colegios serán parte importante de las visitas a esta ciudad infantil.

Dentro de cada establecimiento habrá monitores altamente competentes en la generación de aprendizaje. La seguridad dentro del recinto también juega un rol fundamental.

Para ello habrá tecnología de última generación, que consiste en una pulsera que será colocada al inicio del recorrido, tanto a los niños como a los padres, de manera que los primeros sólo puedan salir del parque con el mismo grupo familiar con el que ingresaron.

 

KidZania –idea perteneciente a una franquicia mexicana– tiene réplicas en Tokio, Koshien, Yakarta, Seúl, Dubai, Lisboa, India, Monterrey, y Parque de Cuicuilco, en Ciudad de México.

En la versión chilena se espera recibir anualmente a cerca de 500 mil visitantes.


Aprender Haciendo

Sandra Oltra, psicóloga infantil de Clínica Alemana, explica que este tipo de experiencias puede ser muy positiva para los niños, ya que la mejor forma de aprender es haciendo. “La enseñanza formal o teórica es más difícil para ellos porque suelen distraerse con facilidad. En cambio, cuando hacen algo, en la práctica, utilizan los recursos que tienen disponibles y entrenan habilidades, lo que facilita el proceso de aprendizaje”.

¿Qué aspectos se pueden desarrollar con estas actividades?
“Principalmente, les ayuda a desarrollar la seguridad en sí mismos, porque al ir interactuando con el quehacer adulto en el juego, junto a otros niños, van adquiriendo recursos sociales. Esto puede ser muy enriquecedor, ya que este tipo de experiencias les permite situarse en distintos escenarios, ensayar alternativas de roles y actividades, e ir descubriendo intereses y destrezas”.