Dia Mundial contra la Hepatitis la prevencion es clave

Por Clinica Alemana jul. 24, 2014, 20:00

 

El Día Mundial contra la Hepatitis se conmemora el 28 de julio, en honor al nacimiento del descubridor del virus de la hepatitis B, Baruch Samuel Blumberg, quien fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1976. Esta iniciativa es impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de promover la información y la sensibilización de esta enfermedad y sus consecuencias.

 
El lema de este año es “Piénselo de nuevo”, haciendo alusión a que se ha convertido en una epidemia silenciosa, pues muchos no saben que están infectados.
 
Esta enfermedad afecta a millones de personas en el mundo, ya que provoca hepatopatías agudas y crónicas, lo que causa la muerte de alrededor de 1.4 millones de individuos al año, según la OMS. Existen distintos virus: A, B, C, D y E, pero los más habituales son los tres primeros.
 
La doctora Alejandra Marcotti, infectóloga de Clínica Alemana, explica que “este tipo de campañas son importantes porque permiten a la población tomar conocimiento sobre estas enfermedades y motivan a que las personas se acerquen a la toma del examen. Esto es especialmente relevante en el caso de los virus hepatitis B y C que pueden infectar en forma crónica sin dar ninguna sintomatología que permita un diagnóstico precoz. Además, son los que pueden provocar daño hepático crónico a largo plazo con consecuencias como cáncer hepático y muerte”.
 
La forma de contagio de los virus es diversa. El de la hepatitis A es transmitido por agua y alimentos, y el B, a través de relaciones sexuales, vía materno fetal y por sangre y fluidos corporales. En tanto, el C se contagia, principalmente, por sangre o materiales contaminados. Por último, la hepatitis E tiene un mecanismo de transmisión similar al de la A.
 
Existen, además, otras formas de hepatitis no virales causadas por la ingesta de elementos tóxicos, como alcohol, drogas o algunos medicamentos, o por el propio sistema inmune que comienza a destruir las células hepáticas. También puede originarse por una intoxicación al consumir un hongo denominado Amanita faloide, que en Chile existe en la zona central y que puede ingerirse sin saber que es venenoso.
 
Los síntomas presentes en pacientes con hepatitis agudas son generalmente inespecíficos y pueden simular un cuadro gripal caracterizado por compromiso del estado general, decaimiento, falta de apetito, fiebre, malestar abdominal y náuseas, seguido de coloración amarilla de la piel y escleras (parte blanca de los ojos). Un porcentaje muy reducido de los pacientes evoluciona tras la infección a un cuadro grave, el que podría requerir de trasplante hepático.
 
“Tanto estas campañas de información como las de vacunación implementadas en los últimos años, han permitido realizar prevención de la enfermedad y de la transmisión, además de facilitar un diagnóstico precoz, las que en conjunto son las mejores herramientas para reducir el riesgo de infección”, concluye.