Falla ovárica prematura: ausencia de regla antes de los 40

Por Clinica Alemana mar. 25, 2014, 21:00

En Chile, la edad promedio de la menopausia ocurre alrededor de los 49 años; cuando esto sucede entre los 40 y 49 se habla de menopausia temprana o precoz, pero hay casos en que se da antes de los 40 y se debe principalmente a una falla ovárica prematura (FOP).

Esto último no es frecuente y se produce porque el ovario deja de funcionar. Se presenta -al igual que la menopausia- con ausencia de regla y síntomas asociados a la falta de la hormona femenina (estrógeno), como bochornos, sudoraciones, cambios de ánimo y alteración de la libido, entre otros.

Para certificar el diagnóstico se debe hacer un examen de la hormona folículo estimulante o FSH. Si el resultado es mayor de 35 – 40, debe repetirse a los seis meses y si persiste elevada se confirma que se trata de “falla ovárica prematura”.

El doctor Manuel Parra, ginecólogo de Clínica Alemana, explica que se deben buscar otras enfermedades que hagan que el ovario deje de funcionar adecuadamente. “Hay descartar siempre patologías autoinmunes, lupus eritematoso y artritis reumatoidea, entre otros. Asimismo, en algunas pacientes hay alteraciones de patologías médicas graves, como la diabetes, o a nivel vascular que hacen que la circulación del ovario disminuya”, afirma.


Agrega que es importante detectar otras asociaciones, porque así como se produce la falla ovárica prematura, también es posible que haya alteraciones en otros órganos endocrinos, como el páncreas y la tiroides, los que ameritan un estudio global. “Esto no significa que todas las mujeres con enfermedades autoinmunes vayan a tener este problema, tampoco es algo hereditario”, aclara.

Las pacientes que reciben quimioterapia pueden presentar falla ovárica prematura, producto del tratamiento. Por lo tanto, es recomendable que antes de iniciar las sesiones, el médico les ofrezca guardar tejido ovárico u ovocitos por si pretenden tener hijos en el futuro.

A largo plazo, la FOPaumenta el riego de ataque cardiovascular y de osteoporosis, además, provoca sequedad vaginal y baja de la libido. Por lo tanto, al hacer el diagnóstico es fundamental iniciar enseguida terapia hormonal de reemplazo. “Los riesgos de este tratamiento son mínimos en comparación con los que puede provocar la falla ovárica prematura”, sostiene el ginecólogo.

Sin embargo, cuenta que es muy difícil frenar esta enfermedad, ya que en general, las mujeres consultan cuando los síntomas ya están presentes.