Hábitos de estudio: ¡Motivarlos es una de las claves!

Por Clinica Alemana mar. 18, 2014, 21:00

¡Marzo otra vez! Atrás han quedado las vacaciones y se inicia otro año escolar, y con ello, un sinnúmero de responsabilidades, entre ellas, estudiar.

“Los hábitos de estudio son de vital importancia en la vida escolar del niño, ya que contribuyen a optimizar su tiempo, aumentan la eficacia del proceso, los hace sentir más seguro en sus conocimientos (incrementando su autoestima) y ayuda a los padres, pues los hijos deberían tener un sistema autónomo, donde los papás solo los guíen”, explica Kareen Portugueiz, psicopedagoga de Clínica Alemana.

La especialista agrega que cuando el niño realiza sus quehaceres escolares en forma independiente y responsable también contribuye a mejorar la relación con sus padres, ya que se reducen los posibles puntos de conflicto.

¿A qué edad deben comenzar los hábitos de estudio?
Conviene instaurarlos desde que son pequeños, cuando entran a 1º básico, entre los 6 y 7 años. La concentración de un niño está directamente relacionada con la edad y también depende de la personalidad, intereses y aptitudes del menor. Por ejemplo, hay algunos que son más inquietos por naturaleza y se desconcentran con mayor facilidad. Además, la motivación juega un papel primordial, ya que hace que esté más receptivo al aprendizaje y le parezca más fácil y entretenido.

¿De qué manera se pueden motivar?
Siempre es necesario tomar en cuenta los intereses y aptitudes de los niños. Trabajar en su casa debe ser algo agradable para ellos. Es muy útil que reciban refuerzos positivos de parte de los padres, teniendo en cuenta la edad, ya que mientras más pequeños son, los refuerzos deben ser más concretos.

¿Cómo debe ser organizado el estudio?
Debe ser un sistema sencillo y complementario del aprendizaje que se realiza en el colegio. Lo ideal es que sea un hábito diario, cuya función principal es ayudar al niño a organizarse y dejar tiempo para que realice otras actividades de interés propias de su edad. El primer paso es establecer en la casa “el dónde”, y “cuánto tiempo” estudiar. Idealmente, después de llegar del colegio deberían tener, al menos, una hora para comer y descansar, y luego hacer las tareas según el horario que tengan dependiendo de la edad.

Si el niño es más grande, ¿es tarde para comenzar?
Nunca es tarde para crear el hábito de estudio. Sin embargo, mientras antes se inicia este proceso, se logra un mayor entrenamiento en esta materia, por lo que se le hace más fácil seguir el ritmo y la rutina de trabajo diario.

¿Qué papel deben desempeñar los padres en este proceso?
Son fundamentales para inculcar este hábito, pero su rol es actuar como guías, -no como profesores-, enseñando la materia que el niño aprende en el colegio. Deben limitarse a contestar dudas, motivar y reforzar las conductas positivas cuando los niños actúan en forma autónoma y responsable frente a sus deberes escolares.

El lugar de estudio debe ser:
- Iluminado
- Relativamente silencioso y tranquilo
- Sin televisión ni radio
- Sin celular
- Con una mesa o escritorio, el que debe estar despejado (sin distractores, como juguetes)
- Con todo lo que necesite para no interrumpir el proceso parándose a buscar cosas.
- Con reloj
- En caso de niños pequeños, puede ser útil tener un cuadro de refuerzos positivos.