Alimentación saludable: Mitos sobre las verduras

La nutricionista Andrea Valenzuela aclara algunas de las falsas creencias sobre las propiedades y consecuencias del consumo de estos vegetales.

Por Clinica Alemana mar. 30, 2015, 21:00

En ensaladas, sopas, guisos, sándwiches, tortillas. Son diversas las formas en que se pueden comer la verduras, alimentos indispensables en la dieta, ya que son ricas en vitaminas A, C -que contribuyen a mantener altas las defensas, y B, encargada de fortalecer el sistema nervioso. También aportan mucha fibra, la que ayuda a regular el tránsito intestinal, y diversos antioxidantes, potentes aliados contra el proceso de envejecimiento y la salud.
 
Además, tiene minerales como hierro, zinc, fósforo, potasio, calcio, magnesio o cobre, micronutrientes imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Además, estos vegetales son bajos en grasas y calorías, lo que contribuye a la salud cardiovascular.
 
Por eso los expertos recomiendan consumir entre 2 y 5 porciones de verduras al día, de acuerdo a los requerimientos energéticos de cada persona.
 
Sin embargo, aún existen muchos mitos sobre las propiedades y consecuencias del consumo de estos vegetales. Aquí, la nutricionista de Clínica Alemana Andrea Valenzuela, magister en nutrición, las aclara.
 
Las verduras son más nutritivas crudas que cocidas
Falso. Son nutritivas tanto crudas como cocidas. Hay algunas verduras que con el calor aumentan la biodisponibilidad de antioxidantes (licopeno, betacaroteno, entre otros), pero disminuyen su contenido de vitaminas hidrosolubles o se altera la composición de la fibra al estar cocidas. Por esto es necesario variar la forma en la consumimos las verduras, crudas, al vapor, asadas, etc. Se debe evitar freírlas.
 
Es más nutritivo comer el tomate con cáscara
Falso. Puede ser que algunas vitaminas, antioxidantes o fibras se encuentren en mayor proporción en la piel del tomate, pero también están en la pulpa. Por eso, con o sin piel, tenemos que comer tomates, es cosa de gusto más que de aportes nutritivos. Si se prefiere comer con piel, se recomienda lavar muy bien antes para eliminar cualquier agente infeccioso.
 
La espinaca da fuerza
Falso. Su aporte energético es bajo, de aproximadamente 20 calorías por taza, pero es rico en micronutrientes como betacarotenos, vitamina K, vitamina C y potasio. Además, es una buena fuente de fibra.
 
La lechuga escarola hincha
Falso. En general, la tolerancia a la fibra es individual, por lo que hay personas que reciben mejor una variedad de lechuga que otra, pero eso no quiere decir que sea una condición de la verdura que se aplique a toda la población.
 
El zapallo ayuda a engordar las piernas y los glúteos
Falso. Los alimentos no tienen la capacidad de actuar solo en una parte del cuerpo en específico.
 
El ajo es bueno para el corazón
Falso. Los datos disponibles sugieren que el ajo contribuye en la reducción de los niveles de colesterol total. Sin embargo, el tamaño del efecto es modesto y su potencia discutible. Por lo tanto, el uso del ajo tiene un valor cuestionable para el manejo de la salud cardiovascular.
 
Los champiñones tienen tantas proteínas como la carne
Falso. Los hongos contienen pequeñas cantidades de proteínas, muchas menos que la carne. Una media taza de champiñones (100 grs) crudos tiene alrededor de 4 gramos de proteínas, en cambio la misma cantidad de carne aporta en promedio 22 grs. Además, las proteínas de origen animal tienen valor biológico alto, es decir, posee todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede producir por sí mismo, a diferencia de las proteínas de origen vegetal que son de un bajo valor biológico.
 
*Es importante destacar que las verduras siempre serán una elección de alimento saludable, ya sean crudas o cocidas, a menos que estén fritas.