Vacaciones: ojo con estos accidentes de verano

Dentro de lo más frecuente, están la asfixia por inmersión, la insolación y las electrocuciones por manipular cables como el del celular.

Por Clinica Alemana dic. 16, 2015, 21:00

Llega el verano y junto con esto, surgen panoramas en la playa, el campo o la piscina. Para disfrutar sin contratiempos de estos días, es conveniente tener presente algunas medidas y así evitar los indeseados accidentes.

El exceso de sol puede generar una insolación que, además de ser bastante incómoda, genera un daño acumulativo que puede provocar cáncer de piel.

Asfixia por inmersión

Para evitar estos accidentes, los principales esfuerzos deben estar dirigidos a tomar todas las medidas de prevención pertinentes. Los más pequeños no deben nunca estar sin la supervisión de un adulto mientras juegan en las piscinas ni tampoco cuando se bañan en la tina. También debe vigilarse a los niños mayores que tienen algún tipo de discapacidad o enfermedad que pueda llevarlos en algún momento a perder el control de sus movimientos.

Para evitar este tipo de incidentes es fundamental colocar rejas alrededor de la piscina, las cuales debieran tener al menos 1,50mt de altura con barrotes separados por 15 cm. como máximo, para que el niño no pueda pasar la cabeza. La puerta se debe abrir hacia fuera, con un dispositivo de cierre automático y cerradura.

En caso de que llegue a ocurrir un hecho de este tipo, hay que evaluar si el niño se mueve, respira o tiene pulso, si no lo hace, hay que pedir ayuda y comenzar inmediatamente la reanimación cardio pulmonar, RCP, a un ritmo de 30 compresiones y 2 ventilaciones, por5 ciclos o 2 minutos. Luego hay que reevaluar si respira y si tiene pulso, ponerlo en posición de rescate, en decúbito lateral, y abrigarlo para trasladarlo a un centro asistencial. Si continúa sin respirar y sin pulso, se debe insistir con la RCP hasta que llegue ayuda.

Como la mayoría de las víctimas fallece antes de llegar a Urgencias, es muy importante que los adultos a cargo de niños sepan primeros auxilios y las técnicas de resucitación cardiopulmonar.

Insolación

En la playa o piscina, la persona generalmente no se da cuenta de que está siendo víctima de los rayos solares. Recién después de varias horas comienza a sentir los primeros malestares, los cuales alcanzan su curva más alta al segundo y tercer día, cuando apenas se puede mover.

Para evitar este episodio, conocido como insolación, es importante aplicar filtro solar contra radiación UVA y UVB, con factor de protección igual o mayor a 30, cada 20 minutos antes de exponerse al sol, y luego cada dos horas. Además, se debe evitar la exposición solar entre las 11:00 y 16:00hrs. Una medida importante para cuidar la piel es usar quitasol en playas y piscinas.

En caso de insolación, los primeros auxilios consisten en aplicar compresas frías en las zonas afectadas, dar líquidos abundantes para evitar la deshidratación que suele acompañar este cuadro, y administrar un analgésico por vía oral, con las dosis y frecuencia recomendadas por el médico. Se debe evitar el uso de ungüentos o pomadas caseras no recomendados por un especialista, ya que pueden contaminar la piel y producir una infección.

Hay que evitar este tipo de episodios de insolación, no solo por los malestares mencionados, sino también porque el daño del sol es acumulativo y puede desencadenar un cáncer de piel.

Cuidado con la electricidad

En caso de electrocutamiento, lo primero es cortar la energía. Si no es posible, se debe utilizar un elemento no conductor como una frazada o soga que permita alejar a la persona de la corriente. No hay que tomarla directamente, ya que quien lo intente se transformará en otra víctima debido a la conducción de la energía a través del cuerpo.

Luego de esto, es importante evaluar al afectado. Si no respira o no tiene pulso, se debe iniciar RCP (cinco ciclos de 30 compresiones por 2 ventilaciones)y solicitar ayuda para seguir, no detener la RCP hasta que sea atendido por personal especializado.

Si el paciente respira y tiene pulso, tranquilizarlo y llevarlo a la brevedad a un centro asistencial.

Este artículo se realizó con la colaboración de Ana María Luckacs, enfermera del Departamento de Urgencia Escolar de Clínica Alemana.