Preeclampsia: atentas a la presión alta en el embarazo

Es muy importante la detección temprana, a través de controles rutinarios de peso y presión alterial, principalmente.

Por Clinica Alemana jun. 14, 2016, 20:00

Retención de líquido, sobre todo en las piernas y la cara; dolor de cabeza y vómitos, son los síntomas más característicos de la preeclampsia, una enfermedad que consiste en el aumento de la presión arterial en el último trimestre de gestación.

También puede presentarse con un cuadro convulsivo y pérdida de conciencia.

Las mujeres con más riesgos de tener esta alteración son las primerizas, las madres adolescentes o de edad avanzada.

El doctor Juan Víctor Valdivia, ginecólogo de Clínica Alemana, explica que esta enfermedad “es un alza de la presión arterial de la madre asociada a proteinuria, es decir, a la pérdida de proteínas a través de la orina. Por lo general, ocurre en la segunda mitad del embarazo, desde las 28 semanas de gestación en adelante”.

Las mujeres con más riesgos de tener esta alteración son las primerizas, las madres adolescentes o de edad avanzada (sobre 35 años), las que presentan mala nutrición, además de aquellas con embarazos gemelares y pacientes hipertensas crónicas.

La preeclampsia es considerada una patología de alto riesgo porque en los casos más serios puede generar convulsiones, alteraciones de la coagulación e insuficiencia hepática y renal materna con graves consecuencias. Asimismo, puede tener complicaciones en el feto que van desde el sufrimiento fetal agudo, desnutrición intrauterina, prematurez y muerte fetal.

Prevención y detección precoz

No se ha demostrado una prevención 100% segura, por lo tanto, la principal medida para un mejor pronóstico es el diagnóstico temprano.

El doctor Valdivia explica que, mediante la ecografía Doppler que se suele realizar entre las 11 y 14 semanas de embarazo, es posible identificar a aquellas mujeres con más riesgo de tener preeclampsia y, en ese caso, se les puede indicar tratamiento para disminuir la probabilidad de que desarrollen esta enfermedad.

Cuando la patología ya está presente, es posible detectarla precozmente a través de controles rutinarios de peso y presión arterial, y así evitar complicaciones. Para confirmar su diagnóstico y gravedad, se indican exámenes de sangre y orina.

Departamento de Ginecología