Dispositivo intraóseo: sofisticada tecnología para alargar extremidades

Como va inserto en el hueso, no se ve y es más cómodo, a diferencia de los fijadores externos usados tradicionalmente.

Por Clinica Alemana mar. 26, 2017, 21:00

La posibilidad de ser unos centímetros más altos puede cambiar significativamente la calidad de vida de quienes tienen una estatura bajo el promedio, debido a causas hereditarias o a enfermedades metabólicas o congénitas, como el enanismo. Es precisamente en estos casos cuando la cirugía de alargamiento de extremidades se presenta como una alternativa. Asimismo, ha demostrado ser una solución para quienes tienen asimetrías en brazos o piernas.

Tradicionalmente, esta intervención quirúrgica consiste en instalar fijadores externos sujetos al hueso con alambres y agujas que salen por la piel, los que deben mantenerse durante tres o más meses. Si bien este método ha demostrado gran efectividad, tiene inconvenientes como incomodidad, dolor y problemas estéticos, ya que es una estructura metálica que queda a la vista. Por eso, como alternativa, Clínica Alemana acaba de incorporar un moderno dispositivo que se instala dentro del hueso, el que además de ser más cómodo, es invisible para el resto.

La primera cirugía de este tipo en la institución se realizó enenero, en una paciente de 50 años que, hace cinco, sufrió una fractura que provocó el acortamiento de una de sus piernas.

Principales ventajas

El doctor Pablo Wagner, traumatólogo del Equipo de Tobillo y Pie de Clínica Alemana, explica que el nuevo dispositivo, llamado “Precice”, es un moderno sistema intraóseo desarrollado por la empresa Nuvasive. Se trata de un clavo especial que se implanta al interior del hueso de la extremidad que se quiere alargar, lo que se traduce en una serie de ventajas en comparación con el fijador externo.

“El nuevo dispositivo es más cómodo, causa menos dolor y otorga una mejor apariencia porque no queda a la vista sino inserto al interior de la extremidad. Asimismo, reduce las probabilidades de complicaciones como infección, rigidez y subluxación articular, y facilita el proceso de rehabilitación en kinesiterapia”, sostiene el especialista.

El nuevo dispositivo es más cómodo, causa menos dolor y otorga una mejor apariencia porque no queda a la vista sino inserto al interior de la extremidad.

Desde el punto de vista social, también tiene ventajas, ya que al no haber elementos por fuera de la piel, produce menos curiosidad, miradas y preguntas incómodas de parte del resto.

“Esta tecnología se puede usar en la mayoría de los casos de talla baja o asimetrías; las únicas excepciones son cuando existen malformaciones severas o en niños menores de 10 años, donde el fijador externo sigue siendo el tratamiento indicado”, precisa el doctor Wagner.

¿En qué consiste la cirugía?

Para implantar el dispositivo interno se requiere menos tiempo de cirugía y de hospitalización que con el aparato externo. En ambos casos la anestesia puede ser regional (epidural) o general.

En este tipo de tratamientos, el paciente debe ajustar diariamente el fijador para ir alargándolo milimétricamente, de tal manera de que la extremidad se vaya adaptando a este proceso. En el caso del aparato externo, la persona debe atornillar una tuerca de forma manual, en cambio, con el clavo “Precice” este ajuste se hace a control remoto, mediante un mecanismo de magnetos.

El tiempo que se debe permanecer con cualquiera de estos dispositivos depende del segmento corporal involucrado (pierna o brazo) y de cuántos centímetros es necesario alargar, pero en general toma entre tres y seis meses, periodo durante el que se debe realizar simultáneamente kinesiterapia.

El doctor Wagner afirma que, a nivel mundial, los resultados han sido muy satisfactorios. “Además, he podido comprobar a través de mi experiencia en centros internacionales, que los pacientes sometidos a este procedimiento están mucho más satisfechos que los que han usado fijador externo”, concluye.