Ciberbullying: recomendaciones ante una amenaza para niños y adolescentes

Las redes sociales han convertido el hostigamiento en un fenómeno mucho más complejo que puede afectar profundamente la vida de las víctimas.

Por Clinica Alemana jul. 29, 2018, 20:00

“El bullying, y en especial su versión virtual, es un problema muy grave y serio”, advierte el psiquiatra del Centro de Adolescencia de Clínica Alemana, doctor Cristián Jara. Porque si bien esta forma de agresión existe hace mucho tiempo, los medios digitales han agravado las conductas de hostigamiento. Un escenario que ahora hace imposible el recurso que antes usaban muchas víctimas en cuanto a ocultar determinadas situaciones de maltrato.

Dado que es en las redes sociales donde ocurre la mayor parte de la comunicación y relaciones interpersonales entre niños y adolescentes, hoy el ciberbullying puede perseguirlos en todos lados. “Una vez que algo se subió a internet o se dijo en un chat, esa información permanece prácticamente inmutable en el tiempo”, subraya el especialista a partir de lo que se observa en la consulta. “Existen grupos de whatsapp inter-colegios, por lo cual niños o niñas que cambian de establecimiento para escapar del matonaje, pueden volver rápidamente a sufrir acoso en este nuevo lugar”, relata sobre estas dinámicas que califica como muy difíciles de enfrentar ya que “parecen una situación sin salida que acentúa los síntomas”.

Los riesgos del ciberbullying

Las consecuencias del ciberbullying pueden ser muy graves. “Un menor que recibe insultos o descalificaciones persistentes, está en riesgo de manifestar cuadros anímicos serios como ideación e intentos de suicidio, alteraciones de la conducta alimentaria, ansiedad y, a largo plazo, trastornos en el desarrollo de su personalidad”, advierte el especialista.

¿Cómo identificar el bullying?

Si bien es habitual que en la vida escolar puedan existir roces y discusiones verbales, en el Centro de Adolescencia de Clínica Alemana precisan que se está en presencia de bullying cuando existen conductas repetitivas e intencionales contra alguien incapaz de defenderse adecuadamente. En general, las acciones de acoso y burla se dirigen contra personas consideradas diferentes por factores como su etnia, religión, orientación sexual, discapacidad o, incluso, rendimiento escolar y personalidad.

Importancia de una comunicación efectiva

Muchos niños y adolescentes no hablan de lo que les sucede, por lo cual sus padres deben estar atentos a signos como: no querer ir al colegio, dolores abdominales, cefaleas frecuentes, consultas en enfermería, baja en las notas, pesadillas o tendencia al aislamiento. “Se debe generar un clima de confianza que les permita sentirse acogidos”, explica la doctora Patricia González, psiquiatra infanto-juvenil de Clínica Alemana, para lo cual recomienda a los padres que inicien conversaciones basadas en sus propias experiencias o en casos presentes en los medios de comunicación. Y cuando logren que cuenten su problema “es importante creer siempre en su relato y evitar decirles que es normal lo que les ocurre”.

¿Y si mi hijo es un victimario?

Cuando un padre sospecha que su hijo (a) es el que hostiga, es prioritario 'averiguar por qué actúa de esta manera, intervenir como adultos responsables y pedir ayuda si no logran detener esa conducta”, enfatiza el doctor Jara, quien recomienda identificar cuál es el tipo de acoso que se está realizando y establecer vínculos con las otras familias y la comunidad educativa. Advierte que, a veces, 'los agresores fueron antes víctimas y no han podido superarlo”, por lo que es fundamental que los padres apoyen, entiendan y acojan a sus hijos en ambos escenarios.

El rol de los colegios

Los centros educacionales tienen un importante rol adoptando una postura de tolerancia cero a la violencia y prioridad en la protección a la víctima. La doctora Patricia González destaca que es imprescindible establecer un Reglamento Interno que aborde la convivencia escolar, las estrategias de prevención, las medidas pedagógicas y los protocolos para intervenir en casos de bullying. También es importante definir claramente las faltas a la convivencia, detallando su nivel de gravedad, y que exista un encargado que monitoree y acoja las denuncias.

¿Cómo abordar una situación de bullying?

Realizar terapias a víctimas y victimarios es prioritario: “No hay que esperar que unos tengan ideas suicidas y los otros golpeen a sus compañeros; cuando se deteriora el desarrollo normal de un niño o adolescente, hay que pedir ayuda”, indica el doctor Jara, quien aclara que en materia de tratamientos no existen recetas mágicas y dependen de las características de cada paciente.

El enfoque terapéutico

El Centro de Adolescencia de Clínica Alemana aborda problemas como el ciberbullying mediante un enfoque multidisciplinario desarrollado por un equipo integrado por psicólogos a cargo de realizar evaluaciones y trabajo individuales; terapeutas familiares que se preocupan de estructurar y potenciar el núcleo básico de los menores, y psiquiatras que diagnostican y abordan las patologías detectadas. Asimismo, estos profesionales guían el proceso de terapia y la coordinación con el establecimiento educativo respectivo.