El apoyo médico fue clave para volver a competir

El tratamiento interdisciplinario recibido en Clínica Alemana le permitió liderar al equipo que ganó el oro sudamericano y que disputará el mundial.

Por Clinica Alemana jul. 2, 2018, 20:00

El equipo nacional de Rugby Seven participará este mes en el mundial de esta disciplina que se realizará en San Francisco, EE.UU., en un logro relevante tras estar 17 años fuera de este certamen. Además, viene de ganar la medalla de oro en los XII Juegos Suramericanos de Cochabamba, Bolivia, a fines de mayo. “Dentro del ciclo olímpico, quedamos primeros en el ranking en Sudamérica, algo que nunca habíamos conseguido. Fue posible gracias a que hemos formado un plantel constante, competitivo y amenazador”, resalta su capitán Felipe Brangier.

Es el resultado de una preparación de más de tres años que mostró sus primeros frutos en noviembre pasado al ganar a Nueva Zelandia en California y encabezar los Juegos Bolivarianos de Santa Marta. En ese último torneo, el líder del equipo conoció el otro lado de la medalla: en un mismo partido, sufrió una fractura de falange en el dedo medio de la mano derecha y una lesión del nervio axilar (neuropraxia) que comprometió la movilidad de su hombro y brazo.

El impacto más grave ocurrió cuatro meses después, con la fractura del quinto hueso metatarsiano del pie izquierdo durante un entrenamiento. “Esta seguidilla de lesiones fue muy complicada, tanto en lo físico como en lo anímico”, recuerda. El momento más difícil fue enfrentarse a la posibilidad de quedar fuera de un campeonato clave en Hong Kong.

Pero la cirugía y posterior rehabilitación en Clínica Alemana sí le permitieron lograrlo. El equipo encabezado por el doctor Pablo Wagner realizó la intervención que insertó un tornillo a lo largo del hueso lesionado. “Los implantes de acero o titanio altamente resistentes, estabilizan este tipo de fracturas y estimulan una rápida cicatrización en una posición anatómica perfecta”, detalla el especialista del Equipo de Tobillo y Pie. Luego, Brangier siguió atentamente los pasos de la rehabilitación estructurada para que los pacientes vuelvan a caminar en un plazo de seis semanas. “A diferencia de otras personas, él retomó de inmediato el entrenamiento de alto nivel y jugó un partido de mucha intensidad a sólo ocho semanas de operado”, destaca el doctor Wagner.

Tanto en esta recuperación, como en la de sus dos lesiones anteriores, fue decisivo el trabajo interdisciplinario de traumatólogos, deportólogos y kinesiólogos, así como “la supervisión de todo el proceso
bajo una dirección global que permitió estudiar muy bien las opciones terapéuticas en función de su mejor recuperación”, señala el doctor Gonzalo Fernández, jefe de la Unidad de Medicina del Deporte de Clínica Alemana.

Beneficios del convenio

“El respaldo, prestigio y especialización de Clínica Alemana en los temas deportivos, constituye un apoyo médico que fue clave para estar de vuelta lo antes posible en la cancha y competir con el equipo, incluso antes de lo previsto”, apunta Brangier. A lo largo de su actuación en el rugby competitivo, ha tenido un nutrido historial de lesiones: cinco operaciones de rodilla, y otras dos por fractura nasal y de muñeca. “En este deporte de contacto, la integridad física está en riesgo y es francamente indispensable contar con un soporte médico integral, sin el cual es difícil sostener una trayectoria competitiva larga”, señala. Comparada con el rugby tradicional de 15 jugadores, la categoría Seven juega en la misma cancha con la mitad de integrantes, por lo que éstos necesitan una “condición más atlética y un mayor consumo de oxigeno”, explica.

En función de los requerimientos de este deporte de alto rendimiento, la selección chilena de R7 y Clínica Alemana suscribieron hace tres años un convenio que pone a disposición del plantel toda su capacidad de atención integral en prevención, rehabilitación y optimización del rendimiento. “Junto al trabajo interdisciplinario de excelencia de los especialistas, Clínica Alemana cuenta con toda la infraestructura necesaria, incluyendo equipos que miden la capacidad aeróbica y anaeróbica, y evalúan factores como el balance muscular y la postura, mejorando el rendimiento”, señala el doctor Fernández.

Todos estos factores aportan a los objetivos del Rugby Seven chileno. Junto al mundial que se disputará a partir del 20 de julio, la mirada está puesta en la ruta olímpica, cuyas próximas etapas son los Panamericanos de Lima 2019 y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

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