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Sofisticada cirugía para devolver la sonrisa a personas con parálisis facial

Sofisticada cirugía para devolver la sonrisa a personas con parálisis facial

29/01/2006
2 min lectura

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Como carta de presentación, el rostro cumple un papel fundamental en la expresión de las emociones y en la comunicación con el entorno. Es por esto que una parálisis facial puede provocar importantes secuelas psicológicas, además de dificultadas funcionales para hablar, comer e incluso pestañar.

Para brindar una alternativa que mejore la calidad de vida de las personas afectadas por esta patología, existe una sofisticada técnica quirúrgica llamada 'Mioplastía de alargamiento del músculo temporal', la cual fue desarrollada en Francia por el doctor Daniel Labbé y publicada el año 2000 en Journal of Plastic and Reconstructive Surgery.

El objetivo de esta cirugía es otorgar movilidad y simetría a quienes sufren de parálisis facial permanente, ya sea congénita o adquirida.

El doctor Omar Campos, cirujano máxilo facial de Clínica Alemana, se capacitó en esta técnica en Francia y hace aproximadamente dos años y medio que la realiza en conjunto con un equipo integrado por neurocirujanos, oftalmólogos y neurólogos, entre otros especialistas.

Después de la cirugía, es fundamental el proceso de rehabilitación, el que está cargo de un equipo dirigido por un médico fisiatra y conformado por fonoaudiólogos y kinesiólogos especializados en este tipo de casos.

En cuanto a los resultados obtenidos, el especialista sostiene que han sido similares a los registrados internacionalmente. 'Ya hemos operado a más 14 pacientes, quienes en promedio han logrado una movilidad que se asemeja entre un 80 y 90% a la original'.

Este procedimiento puede aplicarse después de los seis años de edad, tanto en casos de parálisis completa -que es cuando mejor funciona- como en parálisis parcial, siempre que abarque más del 50% de la función.

¿En qué consiste?

La técnica desarrollada por Labbé consiste en despegar completamente del cráneo el músculo temporal -el cual forma parte del proceso de masticación- e implantarlo en el rostro para reemplazar las funciones de los músculos faciales afectados, los que se ubican en el tercio medio de la cara. El rol original del músculo temporal, que es subir la mandíbula, es suplido espontáneamente por otros músculos.

La intervención quirúrgica, que se efectúa con anestesia general, tiene una duración aproximada de cinco horas. Generalmente, durante este procedimiento se realizan otras cirugías complementarias en los párpados, para evitar que la falta de movilidad produzca daño en el globo ocular.

La importancia de la rehabilitación

Dos semanas después de la cirugía comienza la terapia de rehabilitación, la que cumple un rol fundamental para que el paciente aprenda a utilizar el nuevo músculo, sobre todo cuando se trata de una parálisis facial congénita, ya que en estos casos la persona nunca ha gesticulado una sonrisa, por lo que todos lo movimientos que le enseñen son completamente nuevos para ella.

Las primeras tres semanas, las sesiones deben realizarse diariamente y luego es necesario un control periódico durante un lapso de tiempo que puede fluctuar entre seis meses y un año.

El doctor Campos explica que estos pacientes pasan por tres etapas relacionadas con el proceso de adaptación a nivel cerebral. La primera es lo que se llama la sonrisa mandibular, porque como el músculo temporal sigue asociado a su función masticatoria original, la persona debe morder para generar movimiento. A los tres meses comienza la etapa temporal, cuando es posible sonreír sin necesidad de morder. Finalmente -entre los cuatro y 12 meses-, alrededor del 70% de los pacientes logra la sonrisa espontánea, es decir, cuando ya no hay que pensar para hacer funcionar el músculo, sino que éste se mueve automáticamente al sonreír.