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Hanta: la prevención es clave

Hanta: la prevención es clave

09/12/2013
2 min lectura

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Este año, hasta el 9 de diciembre, 44 personas han contraído el virus hanta y 12 han fallecido como consecuencia de él. Este virus se contagia a través del roedor silvestre de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus).

El riesgo se produce al estar en contacto con la orina, deposiciones u otras secreciones del roedor al remover basura, escombros, levantar polvo u objetos que pudieran estar contaminados. También puede trasmitirse la infección por mordedura del animal infectado.

El virus hanta es poco resistente al ambiente y se inactiva con el sol, detergentes y cloro. Puede sobrevivir en lugares abiertos de una a dos horas, mientras que en espacios cerrados, hasta un día.

Las características de este ratón son que es pequeño -su cuerpo mide entre seis y ocho cm. de largo y su cola alrededor de 13- y de color café claro en el dorso y gris claro en la línea media (abdomen). Su actividad es, principalmente, nocturna y se alimenta de semillas, frutos, flores y follaje. Es común encontrarlo en áreas silvestres y rurales, cerca de cursos de agua, matorrales, arbustos con frutos y pilas de leña, además de bodegas, graneros, construcciones desocupadas y, en ocasiones, casas habitadas.

Evitan los lugares descampados despejados donde no pueden protegerse de sus depredadores (búhos, serpientes, gatos, etc.). Viven con el virus sin enfermarse, pero lo excretan a través de saliva, orina y deposiciones que, al entrar en contacto con un humano, pueden contagiarlo.

Los síntomas del síndrome pulmonar por virus hanta son fiebre alta, dolores musculares intensos, dolor abdominal (a veces vómitos y diarrea) y de cabeza, y posteriormente, dificultad para respirar. Podría decirse que se parece a una gripe o influenza, pero sin dolor de garganta ni secreción nasal. Luego de los síntomas iniciales, se desarrolla una insuficiencia respiratoria y shock cardiovascular que debe ser tratado precozmente.

Generalmente, los primeros síntomas aparecen entre tres y cinco semanas después de haber estado en contacto con el virus, aunque también pueden iniciarse de manera más precoz, a los cinco días. Se debe consultar a un médico si en las últimas seis semanas se ha estado en contacto con ratones silvestres (o sus excrementos) o en sitios cerrados en el campo, como bodegas, silos o leñeras.

La principal forma de prevención es mantenerse alejado del virus hanta, evitando contacto con ratones contagiados y sus desechos. Para esto, es indispensable mantener la limpieza en el interior de las casas y en los jardines, impidiendo que ellos se acerquen a buscar restos de comida o que hagan nidos en matorrales o montones de leña y troncos en la periferia de los hogares. Iguales medidas deben ser tomadas en campings y actividades al aire libre.


CONSEJOS

  • Mantener todos los alimentos en envases bien cerrados, incluidos los de mascotas.
  • No dejar utensilios sucios o restos de alimentos sobre el lavaplatos.
  • Limpiar periódicamente pisos y superficies de la cocina. Usar guantes de goma.
  • Botar la basura en recipientes con tapa y mantenerla alejada de la casa o camping.
  • Evitar acampar en zonas con maleza (desmalezar es una actividad de riesgo), además de no andar por senderos que no tengan un camino delimitado.
  • No matar los animales que cazan ratones y controlan su población, como lechuzas y culebras.
  • No se recomiendan las desratizaciones masivas, ya que pueden perturbar seriamente el medio ambiente.



* Este artículo se realizó con la colaboración del doctor Luis M. Noriega, infectólogo de Clínica Alemana.