Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

Enfermedades respiratorias: cómo sobrevivir al invierno

Enfermedades respiratorias: cómo sobrevivir al invierno

07/07/2015
1 min lectura

Compartir en:

Resfríos, bronquitits, faringitis, tos, rinorrea, entre otros, son los clásicos síntomas que la mayoría sufre, al menos, una vez durante el invierno. Son varias las conductas erróneas que hacen aumentar las enfermedades respiratorias en vez de ayudar a disminuirlas, como las aglomeraciones y no ventilar las casas.

“En estos meses, es importante evitar los lugares cerrados, con poca ventilación y con mucha gente, ya que esto facilita la transmisión de infecciones, especialmente virales, y la descompensación de pacientes con enfermedades crónicas, como asma bronquial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y displasia broncopulmonar en niños pequeños”, afirma el doctor Raúl Corrales, pediatra broncopulmonar de Clínica Alemana.

En estos meses, es importante evitar los lugares cerrados, con poca ventilación y con mucha gente

Agrega que también hay que evitar el consumo de cigarro y los ambientes con humo de tabaco, ya que favorecen o agravan las enfermedades respiratorias porque esta sustancia tiene un efecto irritativo en el sistema respiratorio, altera los mecanismos normales de defensa del pulmón y aumenta las secreciones.

Una casa lista para el frío

Aunque haga mucho frío, es indispensable ventilar las casas diariamente para que no se acumulen los virus. También hay que evitar las temperaturas muy altas dentro del hogar, el ideal es que no superen los 20°C.

Se recomienda que los niños no estén abrigados en exceso porque se mueven más que los adultos, lo que los obliga a aumentar su frecuencia respiratoria y así su temperatura corporal.

También hay que evitar la contaminación intradomiciliaria, que puede ser mayor que la ambiental si las casas no son ventiladas adecuadamente y los artefactos de calefacción no son utilizados como corresponde. Tampoco se debe fumar en el interior de las casas.

El doctor Corrales explica que la “ventilación es especialmente importante al utilizar sistemas de calefacción con combustión a gas o parafina. La primera, en la medida que se consume el oxígeno habitacional, aumenta la producción de monóxido de carbono (CO) con el consiguiente riesgo de intoxicación. La calefacción a parafina produce CO2 y dióxido de azufre (SO2), este último es muy irritante para el aparato respiratorio y produce aumento de secreciones y obstrucción bronquial, lo que predispone a enfermedades respiratorias más complejas”.

Correcto uso de sistemas de calefacción

Estufas a gas o parafina:

- Certificar que están operando adecuadamente.

- Que no funcionen más de dos horas en ambientes cerrados y se debe ventilar periódicamente para renovar el aire.

- Nunca dejarlas encendidas toda la noche.

Estufas eléctricas y otras de combustión externa a gas y parafina:

- No utilizar a altas temperaturas, ya que favorecen la obstrucción de la vía aérea por edema de mucosas y espesamiento de las secreciones, especialmente en niños pequeños y ancianos.

- Ventilar periódicamente.

- Nunca dejarlas encendidas toda la noche.

Servicio de Enfermedades Respiratorias Adulto

Servicio de Enfermedades Respiratorias Infantil