Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

Lumbociática: más que un dolor de espalda

Lumbociática: más que un dolor de espalda

15/03/2018
2 min lectura

Compartir en:

La lumbociática se caracteriza por dolor en la zona lumbar baja, con irradiación de tipo lineal y eléctrica que comienza en el glúteo, avanza por la cara posterior del muslo y la pierna, hasta llegar algunas veces al pie. En ocasiones, este cuadro puede acompañarse de alteraciones neurológicas como, por ejemplo, falta de sensibilidad o debilidad en la extremidad.

La principal causa de la lumbociática es la hernia del disco lumbar, alteración que se produce por la degeneración natural de los discos, proceso que depende de la genética de la persona y de su edad. Otras causas menos frecuentes son la estrechez del canal lumbar, el desplazamiento de las vértebras o espondilolistesis, quistes sinoviales intrarraquídeos y, en muy pocos casos, enfermedades neurológicas o tumores de los nervios o de la columna.

El doctor Álvaro Silva, traumatólogo de la Unidad de Columna de Clínica Alemana, afirma que la lumbociática afecta por igual a mujeres y hombres, y que suele darse más en jóvenes, principalmente de entre 25 y 45 años.

El diagnóstico se realiza mediante una buena historia clínica y un acucioso examen físico y neurológico. Para confirmarlo se efectúa una resonancia nuclear magnética o un scanner de columna.

¿Cómo se trata la lumbociática?
El manejo es inicialmente médico, es decir, se utiliza analgesia y terapia física. “Alrededor del 80% de los pacientes con una lumbociática por una hernia discal mejora con este tratamiento en un plazo de uno a tres meses”, sostiene el especialista.

Algunas personas con ciáticas severas resistentes al tratamiento médico pueden beneficiarse de la inyección epidural de corticoides.

El doctor Silva explica que alrededor del 20% de los pacientes requiere cirugía. Existe indicación de operar cuando el afectado presenta una debilidad muscular importante o rápidamente progresiva, y también en caso de dolor ciático inmanejable con medicación.

Un 1% de los pacientes puede presentar en su evolución un síndrome de cauda equina, que es la compresión de nervios raquídeos que regulan los esfínteres y dan la sensibilidad a la zona perianal. En estos casos, se indica cirugía de manera urgente. La intervención consiste en la extracción de la hernia discal y la descompresión o liberación de la raíz nerviosa comprimida. La técnica quirúrgica más utilizada, y que es el estándar recomendado, es la cirugía microquirúrgica.

“Cuando hay indicación de operar y se ha confirmado que la raíz nerviosa se encuentra comprimida por una hernia discal este tratamiento tiene excelentes resultados en alivio del dolor. Aquí, es muy importante recalcar que la cirugía resuelve solo la compresión del nervio y el dolor que este produce (la ciática), pero no trata la causa inicial de la hernia discal, que es la degeneración del disco y el desgate de la columna, por lo que el paciente puede seguir con episodio de dolor lumbar”, precisa el especialista.

El postoperatorio contempla entre uno y dos días de hospitalización, requiere de cuidados simples y luego kinesiología para estabilizar, fortalecer y reacondicionar la funcionalidad de los músculos abdominales, lumbares y pelvianos.

“Como en toda cirugía, pueden ocurrir complicaciones, afortunadamente, poco frecuentes. Se estima que alrededor del 1% de los pacientes sufre rotura dural -evento que suele resolverse dentro de la misma cirugía- y que el 0,5% puede tener una infección postoperatoria, habitualmente tratable. También es posible que vuelva a salir una hernia discal en el mismo nivel en aproximadamente el 3% de los casos. El daño neurológico postoperatorio es excepcional”, concluye el traumatólogo.