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Dislexia: la importancia de un diagnóstico temprano

Dislexia: la importancia de un diagnóstico temprano

27/04/2013
1 min lectura

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La dislexia es una discapacidad para leer que ocurre cuando el cerebro no reconoce ni procesa apropiadamente ciertos símbolos. No está asociado a menor o mayor inteligencia, ya que quienes sufren esta dificultad pueden tener un coeficiente intelectual normal y, algunas veces, hasta superior.

Si bien se trata de un trastorno de aprendizaje de la lectura, suele presentarse asociado a otros trastornos de aprendizaje, como dificultades en la escritura y en operaciones matemáticas (discalculia).

Este trastorno del aprendizaje de la lectura tiene causas hereditarias relacionadas al gen X. El doctor Marco Manríquez, neurólogo de Clínica Alemana, explica que existen estudios que sostienen que quienes tienen dislexia presentan alteraciones, tanto en la formación del cerebro como en su funcionamiento, lo que se puede comprobar mediante exámenes como resonancias funcionales, las que permiten observar que en estos niños se activan zonas distintas a las habituales.

Para confirmar un diagnóstico de dislexia, es importante descartar otras posibles causas que puedan estar afectando el aprendizaje, como mala técnica escolar, exigencia inadecuada o problemas visuales o auditivos. Asimismo, es posible que exista un trastorno cognitivo, déficit atencional o alguna patología psiquiátrica o neurológica.

Una vez descartado lo anterior, psicopedagogos o psicólogos expertos en la materia deben evaluar al niño a través de pruebas estandarizadas.

El manejo de este trastorno es psicopedagógico y no médico. Este tratamiento consiste en enseñar técnicas que ayudan a que el niño alcance la habilidad necesaria para leer sin problemas. Generalmente, se comienza reforzando funciones básicas como por ejemplo identificar la izquierda y la derecha, y dominar la diferenciación de los símbolos, entre otras. Una vez aprendido esto se comienza a trabajar con la lectura.

Es importante destacar que es un tratamiento a largo plazo, habitualmente, el niño tiene sesiones una a dos veces por semana, por uno o dos años. Por lo tanto, es fundamental ser constante y apoyarlo para que no se desmotive.

Si no se trata el trastorno del aprendizaje de la lectura, este puede provocar problemas en la colegio, incluso de comportamiento. También produce pérdida de la autoestima. Asimismo, si los problemas con la lectura continúan, en la adultez, puede afectar el desempeño laboral.