Amigdalitis ¿Cuándo operar?

La amigdalitis es una inflamación de una o ambas amígdalas palatinas y se puede presentar de forma aguda o crónica.

Por Clinica Alemana sep. 24, 2020, 17:07

La amigdalitis es una inflamación de una o ambas amígdalas palatinas y se puede presentar de forma aguda o crónica.

Las amígdalas palatinas son dos estructuras de tejido linfático que se encuentran a ambos lados de la úvula (campanilla del paladar), entre los pilares palatinos anterior y posterior, cuya función es crear células de tipo inmunitario, especialmente importante en los primeros años de vida.

Tipos de amigdalitis y sus síntomas

La amigdalitis aguda es un cuadro que en el 65% de los casos se debe a una infección por un virus, pero también puede originarse por bacterias. Los síntomas de la amigdalitis aguda varían dependiendo de la causa y de cada paciente, explica el doctor Pablo Bravo Zehnder, otorrinolaringólogo de Clínica Alemana.

Cuando la causa de la amigdalitis es viral, el cuadro se caracteriza por la presencia de los siguientes síntomas: 

  • Dolor de garganta y molestias locales
  • Fiebre baja (sólo en algunos casos)
  • Enrojecimiento de la garganta
  • Ganglios pequeños sensibles al tacto
  • Puede haber presencia de secreción blanquecina sobre las amígdalas

Es importante considerar que el cuadro viral descrito es referencial, puesto que “algunos virus menos frecuentes pueden presentar sintomatología de fiebre alta, ganglios cervicales grandes y mucho decaimiento, con secreción de tipo purulenta sobre las amígdalas. Este es el caso de la mononucleosis y las amigdalitis por adenovirus, cuadros que siempre deben ser considerados en el diagnóstico diferencial, ya que podrían presentar otras complicaciones”, aclara el doctor Bravo. 

Por otro lado, cuando la causa de la amigdalitis aguda es de origen bacteriano, los síntomas más característicos son: 

  • Mucho dolor de garganta
  • Fiebre alta
  • Amígdalas muy rojas con pus sobre ellas
  • Usualmente no hay presencia de tos ni secreción nasal

La amigdalitis crónica consiste en cuadros de amigdalitis aguda a repetición o también colonización bacteriana de ellas. En estos casos, las amígdalas se colonizan con bacterias, convirtiéndose en un verdadero foco infeccioso, en lugar de proteger al cuerpo produciendo células inmunitarias.

Cuando un paciente tiene más de cinco amigdalitis en un año, o más de tres o cuatro por dos años seguidos, consideramos que tiene este cuadro. 

Tratamientos

Años atrás extirpar las amígdalas era el principal tratamiento para casos recurrentes de amigdalitis. Sin embargo, con el tiempo se han definido ciertos criterios médicos para determinar cuándo es realmente necesario realizar esta intervención quirúrgica denominada amigdalectomía.

El especialista asegura que la primera opción de tratamiento para la amigdalitis es con medicamentos, antes que el tratamiento quirúrgico. “El tratamiento inicial se realiza con antibióticos por un periodo adecuado para erradicar la infección”, explica. 

Esto es particularmente importante en la amigdalitis bacteriana por Streptococcus Grupo A, ya que no tratarlo podría llevar a complicaciones futuras como la enfermedad reumática.

Los antibióticos se pueden administrar con una inyección o por vía oral, dependiendo de cada caso. Asimismo, el especialista comenta que es muy necesario seguir el tratamiento adecuadamente, de acuerdo con lo indicado por el médico tratante, ya que de lo contrario se puede lograr una mejoría en los síntomas sin erradicación del germen. 

Sin embargo, existen ciertos casos en los que el tratamiento farmacológico no es suficiente y es necesario operar. Según el doctor Bravo “cada vez los médicos nos hemos ido poniendo más selectivos para escoger los casos que realmente requieren cirugía”.

¿Qué pacientes son candidatos a una amigdalectomía?

Existen tres grandes indicadores de que un paciente necesita una cirugía como tratamiento para la amigdalitis: 

  • Pacientes con tres o cuatro cuadros de amigdalitis por dos años o más de seis amigdalitis en un año.
  • Crecimiento exagerado o hiperplasia de una o ambas amígdalas, lo que muchas veces produce apneas del sueño, ronquidos nocturnos o dificultad para alimentarse. En este grupo también están los pacientes con criptas y tonsilolios recurrentes, con halitosis e infecciones frecuentes
  • Casos de pacientes que sufren de amigdalitis complejas con abscesos

Cabe destacar que, contrariamente a la creencia popular, se ha visto que luego de la cirugía no hay una disminución de la inmunidad de los pacientes que se someten a la cirugía, señala el experto.

Complicaciones de una amigdalitis mal cuidada

La complicación más clásica es la enfermedad reumática. Se trata de una condición en la que personas susceptibles que cursaron una amigdalitis pultácea por Streptococcus Grupo A no tratada adecuadamente con antibióticos los primeros días, pueden presentar una liberación tardía de anticuerpos que atacan a las válvulas del corazón, especialmente la válvula mitral, lo que lleva a un deterioro progresivo de la función cardiaca.

También es posible que se produzca una reacción similar en el riñón, denominada glomerulonefritis postestreptocócica, que puede llevar a la insuficiencia renal secundaria.