Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

Cáncer de pene: Prevéngalo con una buena higiene personal

Cáncer de pene: Prevéngalo con una buena higiene personal

30/01/2004
2 min lectura

Compartir en:

Una ducha diaria es algo que todos los hombres hacen. Sin embargo, dentro de la limpieza hay una parte del cuerpo que a veces es dejada de lado: el pene.

Lo que muchos de ellos no saben es que realizar un exhaustivo aseo de este órgano puede ayudarlos a evitar el desarrollo de un cáncer de pene, enfermedad poco común, pero que el año 2000 causó la muerte de 23 chilenos.

Como explica el doctor Patricio Poblete, urólogo de Clínica Alemana, la falta de higiene es una condición desencadenante de esta patología: 'El urólogo debe enseñar a hacer un buen aseo, que consiste en retraer todo el prepucio hacia atrás y sacar el esmegma, que es una sustancia natural que se acumula alrededor del glande del pene en los hombres no circuncidados.

Este hábito debe inculcarse desde la infancia. Es por eso que quienes han sido circuncidados tienen pocas probabilidades de desarrollarlo'.

El esmegma actúa produciendo una irritación en la mucosa de la zona, lo que se convierte en uno de los factores condicionantes para la presencia de lesiones premalignas.

Otros factores de riesgo que menciona el especialista, son la edad avanzada y la promiscuidad; esta última porque hay mayores posibilidades de contagiarse el virus papiloma humano (HPV), que puede producir infecciones, las cuales favorecen el desarrollo de esta patología.

Los primeros síntomas del cáncer de pene pueden ser picazón en la zona del glande o por debajo de la piel. Es importante diferenciar las lesiones benignas de las que pueden producir riesgo.

De acuerdo con el médico, 'aquellas lesiones de pene que parecen inofensivas, pero al ser tratadas como tales no mejoran o cambian sus características, deben ser analizadas por un especialista'.

Generalmente, la enfermedad se presenta con la aparición de heridas rojizas, excavadas o solevantadas, las que pueden derivar en ulceraciones cuando no se tratan a tiempo. 'Lo que más incomoda de las que están avanzadas es la ulceración, el mal olor y la secreción, más que el dolor, que es bastante soportable', señala el urólogo.

Es posible que una lesión benigna pueda confundirse con un cáncer de pene en su etapa inicial, sin embargo, el especialista sólo podrá determinar su naturaleza luego de que el tumor sea extirpado. Una vez que se detecta el cáncer, el médico lo clasificar de acuerdo con la etapa en que se encuentre. Son cuatro y dependen del nivel de propagación de las células cancerosas.

La etapa I corresponde a células cancerosas que se encuentran sólo en la superficie del glande y en el prepucio; en la etapa II, alcanzan los tejidos más profundos del glande y se han diseminado al tallo del pene; durante la etapa III, éstas ya han llegado al pene y también a los ganglios linfáticos cercanos de la ingle; finalmente, en la etapa IV, estas células han alcanzado otras partes del cuerpo.

El tratamiento depende directamente del avance del cáncer. Cuando es superficial, se realiza una cirugía conservadora, llamada operación de Mohs. En ella se extirpan las lesiones malignas, mientras el patólogo analiza el tejido que se extrae, hasta que éste sale sin bordes comprometidos por el tumor.

En estadios más evolucionados se hace una cirugía amplia, en la que se debe extirpar el pene y reconstruir la uretra por medio de una uretrostomía. 'Generalmente, se deja para una etapa más avanzada la decisión de extirpar los ganglios', explica el doctor Poblete.