Faringitis y laringitis:

Enfermedades de invierno

18/02/2004
2 min lectura
Enfermedades de invierno

¿Cómo tratar estas patologías?

La doctora María Büchi menciona que los tratamientos son muy sencillos. En el caso de la faringitis viral se recetan antiinflamatorios para paliar cada uno de los síntomas, y fármacos para disminuir el dolor de la zona. Ahora bien, cuando el origen es bacterial, se deben emplear antibióticos para erradicar la infección.

Hay que efectuar los mismos procedimientos cuando la persona tiene laringitis. Sin embargo, en este último caso se debe complementar con mucolíticos y antitusivos, para atenuar la abundante tos, eliminar la secreción y desinflamar el área. En niños con laringitis agudas, la inhalación de aire frío, incluso del refrigerador, ayuda a disminuir los síntomas.

La doctora menciona que si un pequeño sufre laringitis obstructiva y se ve angustiado, pálido, cianótico y con retracción toráxicas debe consultar al centro hospitalario para que se le realice el tratamiento adecuado.

Ligadas a estas patologías pueden existir afecciones asociadas, por lo cual siempre es necesario que un médico especialista analice en profundidad al paciente y no sólo vea los síntomas. 'Se debe realizar un estudio completo de toda la vía aérea, es decir, de la nariz, la garganta, la laringe y la tráquea, ya que el cuadro se puede presentar en cualquiera de estas áreas', dice la especialista.

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Un verdadero dolor de cabeza y garganta son las enfermedades respiratorias que se producen en el invierno. Sobre todo la faringitis y la laringitis, que son fuentes habituales de consultas médicas en esta época del año.

La faringitis es una inflamación de la faringe y en la mayoría de los casos se origina por los mismos virus que causan el resfrío, la influenza y el adenovirus, entre otros. Sin embargo, esta patología también pueden producirla bacterias como el estreptococo del Grupo A que provoca síntomas más acentuados. En menor medida, surge debido a la presencia de alergias o reflujo.

La otorrinolaringóloga María Büchi explica que las principales manifestaciones de esta enfermedad son dolor de garganta, carraspeo, secreciones purulentas, tos y la sensación de tener un cuerpo extraño en el área producto de la inflamación. Por lo general no se presenta fiebre, sin embargo, cuando surge una rinofaringitis o una faringitis estreptocócica, hay más posibilidades de que aparezca un cuadro febril, sobre todo en niños.

La laringitis, por otra parte, es una inflamación de la laringe y frecuentemente de las cuerdas vocales. Al igual que la faringitis, puede tener un origen viral o producirse por la infección bacteriana de un resfrío común, bronquitis, gripe o neumonía. Además, se puede manifestar por la inflamación de la mucosa, por reflujo o producto de una irritación en el área, por ejemplo, debido al consumo de alcohol o tabaco.

Cuando su origen es viral, la garganta se ve más roja, sin placas purulentas y sin un cuadro infeccioso general. Sin embargo, si es provocada por bacterias, la persona presenta pus en el área, siente más decaimiento, sufre disfonía y puede presentar fiebre.

Ambas afecciones son fácilmente transmisibles, ya que su contagio es por vía directa. De esta forma, es común que se diseminen rápidamente entre los miembros de la familia o en el jardín infantil, ya que basta que un individuo con alguna de estas enfermedades tosa o hable, para que se la 'pegue' a los demás.

¿Cómo tratar estas patologías?

La doctora María Büchi menciona que los tratamientos son muy sencillos. En el caso de la faringitis viral se recetan antiinflamatorios para paliar cada uno de los síntomas, y fármacos para disminuir el dolor de la zona. Ahora bien, cuando el origen es bacterial, se deben emplear antibióticos para erradicar la infección.

Hay que efectuar los mismos procedimientos cuando la persona tiene laringitis. Sin embargo, en este último caso se debe complementar con mucolíticos y antitusivos, para atenuar la abundante tos, eliminar la secreción y desinflamar el área. En niños con laringitis agudas, la inhalación de aire frío, incluso del refrigerador, ayuda a disminuir los síntomas.

La doctora menciona que si un pequeño sufre laringitis obstructiva y se ve angustiado, pálido, cianótico y con retracción toráxicas debe consultar al centro hospitalario para que se le realice el tratamiento adecuado.

Ligadas a estas patologías pueden existir afecciones asociadas, por lo cual siempre es necesario que un médico especialista analice en profundidad al paciente y no sólo vea los síntomas. 'Se debe realizar un estudio completo de toda la vía aérea, es decir, de la nariz, la garganta, la laringe y la tráquea, ya que el cuadro se puede presentar en cualquiera de estas áreas', dice la especialista.


Esta información es meramente informativa y no sustituye la opinión de un profesional de salud. Ante cualquier síntoma o molestia, te recomendamos consultar con tu médico. Además, ten en cuenta que, debido a la naturaleza cambiante de los temas tratados en este artículo, algunos conceptos pueden sufrir modificaciones desde la fecha original de la publicación.
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