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Los riesgos de un niño con colesterol alto

Los riesgos de un niño con colesterol alto

05/02/2004
3 min lectura

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Tanto la genética como los malos hábitos alimentarios son los responsables de que cada vez se diagnostique a más pequeños con problemas de colesterol, los cuales pueden desencadenar enfermedades cardiovasculares en la vida adulta.

De acuerdo con el doctor Santiago Muzzo, endocrinólogo infantil de Clínica Alemana, los menores que tienen niveles elevados de colesterol o hipercolesterolemia generalmente padecen de un trastorno metabólico que implica un mal manejo de los lípidos o grasas, que son los principales responsables de la producción de colesterol. Esta alteración tiene un origen genético, por lo tanto, las personas que la padecen pueden heredársela a sus hijos.

A esto se suman los malos hábitos alimentarios propios de la vida moderna, principalmente una alta ingesta de grasas saturadas que provoca un incremento del colesterol en la sangre, el que se acumula en las arterias y aumenta el riesgo de sufrir arterioesclerosis y enfermedades cardiovasculares en la adultez.

De acuerdo con el especialista, diversas investigaciones han demostrado que generalmente estas patologías tienen su origen en la infancia. Incluso hay estudios realizados en niños menores de dos años, fallecidos por otras causas, que revelan que un porcentaje no despreciable ya ha desarrollado la estría grasa, que es la primera etapa de la formación de la placa arteriosclerótica, la cual posteriormente puede desencadenar enfermedades coronarias.

'Las consecuencias que puede tener la falta de manejo de los niveles de colesterol en niños y adolescentes generalmente no se ven en estas etapas de la vida, sino que al hacer un seguimiento por años se detecta que los menores que han tenido alteración del perfil lipídico, tienen muchísimo más riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares en etapas tempranas de la vida, es decir, antes de los 55 años. Por lo tanto, es una bomba de tiempo'.

Además, un nivel alto de colesterol suele ir asociado a otras patologías como hipertensión, diabetes y obesidad, las cuales también tienen efectos negativos para el corazón.

Sin embargo, el especialista explica que también hay niños delgados que sufren hipercolesterolemia. 'Incluso hay menores que tienen una enfermedad congénita tan severa que desarrollan placas amarillentas en la piel debido al depósito de colesterol. Estas personas pueden llegar a sufrir un infarto a los 20 años', sostiene.

Uno de los pocos estudios que hay en Chile sobre este tema fue publicado en el volumen 124 de la Revista Médica de Chile (1996), donde se evaluaron 1.286 varones y 816 mujeres, entre 5 y 18 años. Se constató que el 9% de las niñas y el 12% de los niños, tenían el colesterol sobre 200 ml/dL, es decir, sobrepasaban los rangos aceptables que a esa edad no debieran superar los 170 ml/dL.

'Actualmente, les estoy haciendo el perfil lipídico a niños que tienen padres con problemas de colesterol y es increíble la cantidad de menores que ya a los dos años edad presentan un colesterol elevado, lo que deja en evidencia la influencia genética y a veces los hábitos alimentarios que hay en la casa', comenta el doctor Muzzo.

Por eso es aconsejable que los adultos que tengan altos niveles de colesterol realicen a sus hijos un control médico, para detectar y tratar el problema a tiempo. Además, es importante que aquellos niños con predisposición genética a tener el metabolismo alterado, se controlen regularmente para detectar futuros problemas.

¿Cómo disminuir los niveles de colesterol?

Dado que los factores genéticos aún no son modificables, el tratamiento consiste en cambiar los factores ambientales, propiciando una dieta adecuada y una rutina deportiva.

En esta etapa la familia cumple un rol fundamental, ya que debe reorganizar los hábitos alimentarios de la casa y motivar a sus hijos para que participen de este cambio.

El doctor Muzzo explica que la primera medida es disminuir las grasas saturadas, las cuales se encuentran principalmente en productos lácteos, sus derivados y en otros de origen animal. En el caso de los niños, se recomienda que no más del 10% de las calorías que ingieran provengan de este grupo.

Dependiendo de la edad, se recomienda preferir la leche descremada o semidescremada, las carnes blancas a las rojas y consumir quesillo en vez de quesos amarillos. También hay que evitar las cremas y los embutidos, como paté y vienesas.

En cuanto a los efectos que podría tener para el desarrollo y crecimiento bajar los niveles de grasa en niños, un estudio realizado por el National Heart, Lung and Blood Institute (NHLBI) publicado en mayo de 2001, asegura que la modificación de los hábitos alimentarios para reducir el consumo de grasas saturadas y colesterol en los niños no afecta su crecimiento y desarrollo. Por el contrario, les garantiza disfrutar de una etapa adulta más saludable.