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El valor de una resonancia magnética

El valor de una resonancia magnética

27/03/2006
2 min lectura

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Gran parte de las especialidades médicas se ha visto beneficiada por la resonancia magnética, un examen que permite obtener una excelente calidad de imágenes del cuerpo humano en un promedio de 30 minutos.

El doctor Enrique Bosch, jefe del Departamento de Imágenes de Clínica Alemana, explica que este examen se basa en someter al efecto de un campo magnético la zona a examinar. Los tejidos interactúan con radiofrecuencias y emiten una señal que se escucha. Sobre la base de este sonido, un computador genera las imágenes.

Este examen es utilizado para detectar las más diversas patologías. El especialista señala que las más beneficiadas en el diagnóstico son las que tienen que ver con el sistema nervioso central y enfermedades músculo esqueléticas. También las que se relacionan con el abdomen y la pelvis.

Uno de los aspectos más favorables de la resonancia es que las imágenes que produce son muy nítidas, debido al alto contraste que se origina entre los distintos tejidos, por lo que se puede diferenciar con mucha precisión la anatomía normal de la patológica.

Parte de esto se debe a que permite realizar cortes muy finos y en varios planos. 'A veces en una sola imagen se puede apreciar toda la información que se requiere. Se detecta la presencia de una lesión, su tamaño y las estructuras vecinas a las que afecta', explica el doctor Bosch.


 

Un sencillo procedimiento para el paciente
Una de las mayores ventajas de este examen es que no se requiere tomar medidas que incomoden al paciente.

 

Cuando la persona llega a realizarse la resonancia es introducida en una máquina con forma de tubo. 'El paciente comienza a escuchar ruidos que corresponden al campo magnético que se está activando y lo único que tiene que hacer es no moverse', señala el especialista.

 

 

Sólo en ocasiones se necesita de sedación. Esto se hace con niños muy pequeños, que no son capaces de estar quietos durante el tiempo que dura el procedimiento. También ocurre con los pacientes adultos que tienen algún grado de claustrofobia, ya que, muchas veces, el cuerpo de la persona queda íntegramente dentro del tubo.

En relación con los requerimientos para el éxito del examen, el especialista explica que en alrededor de un tercio de las ocasiones se utilizan medios de contraste que se inyectan a través de una vena periférica. Lo que se pretende en estos casos es saber cómo reacciona la lesión frente a esta sustancia. 'En caso de que no se impregne al contraste puede ser un tejido muerto, en cambio si se impregna puede tratarse de un tejido viable', destaca el especialista.

Lo mismo ocurre en el estudio de los vasos arteriales o venosos. En ese caso se hace una angiografía por resonancia magnética, en la que es necesario un medio de contraste.

La inocuidad de este procedimiento permite que la mayoría de las personas se lo pueda realizar. Sólo está contraindicado en quienes tienen marcapasos, algún cuerpo metálico intraocular o gente que tenga válvulas cardiacas muy antiguas.

Además, en gran parte de los casos no es necesario tomar ninguna medida antes del examen. Sólo en ocasiones el paciente debe ayunar, pero esto tiene que ver más con la sedación y los medios de contraste que con el procedimiento mismo.

Una de las recomendaciones que se da a quienes se someten a este examen es que faciliten los estudios anteriores que se han hecho. 'Cuando se llega a la resonancia es porque se están tratando de responder preguntas bastante complejas, y los otros exámenes ya han producido una cierta cantidad de información, que es de gran utilidad para planificar mucho mejor el examen', sostiene el doctor Bosch.