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Las ventajas del láser en el tratamiento de la rosácea

Las ventajas del láser en el tratamiento de la rosácea

28/01/2006
1 min lectura

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Un rubor evidente en las mejillas, que poco a poco va cubriendo la nariz y luego afecta todo el rostro, es lo que se observa en las personas con rosácea, una enfermedad crónica que se presenta principalmente en pieles blancas. A medida que la enfermedad progresa aparecen vasos sanguíneos dilatados, acompañados de pústulas o espinillas.

Esta afección suele aparecer después de los 30 años y las mujeres la sufren tres veces más que los hombres. Actualmente, una muy buena alternativa para tratarla es el láser Vbeam, tecnología disponible en Clínica Alemana desde hace cuatro años, periodo en el que ha demostrado óptimos resultados.

El procedimiento permite acabar con una de las principales características de la rosácea, que es la vasodilatación de los vasos sanguíneos de la superficie cutánea (telangiectasias).

El doctor Jaime Pérez Wilson, dermatólogo de Clínica Alemana, explica que este equipo emite una longitud de onda que es absorbida por la hemoglobina contenida en la sangre y elimina los vasos sanguíneos. De esta manera el color rojo se atenúa notoriamente y a veces queda casi del mismo color que el resto de la piel.

'La ventaja comparativa con los otros tratamientos es enorme, ya que destruye selectivamente los vasos sanguíneos, sin dañar el tejido periférico. En cambio, uno de los métodos tradicionales, como el electrobisturí, es muy doloroso y puede dejar cicatrices en la piel', sostiene el especialista.

Se ha observado que el láser es la técnica más efectiva para tratar el enrojecimiento de la piel y las telangiectasias de la rosácea, además sus resultados son más duraderos que los de las terapias tradicionales con medicamentos.

Rápido y efectivo
En general, el tratamiento con láser es bastante rápido. Por ejemplo, en una persona que tiene rosácea en todo el rostro, el procedimiento se realiza en una o dos sesiones de alrededor de 20 minutos cada una.

'Se trata de un método prácticamente indoloro, ya que primero expulsa un spray para enfriar la piel, lo que permite minimizar las molestias para el paciente y disminuye los efectos adversos', explica el doctor Pérez Wilson.

Luego del procedimiento advierte el especialista- puede quedar una especie de moretón en la zona tratada, el que desaparece en aproximadamente 10 o 15 días. Sin embargo, existe una forma de realizar este tratamiento sin dejar ninguna huella, pero requiere entre dos y cuatro sesiones.

'Muchas personas trabajan con público y no están dispuestas a estar tantos días con una lesión en el rostro. En estos casos podemos utilizar una dosis subpurpúrica, que consiste en aplicar menos energía y un pulso más largo, lo que permite un calentamiento más lento de los vasos sanguíneos, con lo que se produce una destrucción menor, y algunos de ellos simplemente se coagulan sin necesidad de liberar sangre hacia los tejidos periféricos, de manera que no quede ningún moretón', concluye el especialista.