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Colitis ulcerosa: Soluciones para un dolor común

Colitis ulcerosa: Soluciones para un dolor común

06/02/2008
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Tal como su nombre lo indica, el principal síntoma de la colitis ulcerosa es la presencia de deposiciones diarreicas con sangre. Además, puede presentarse con dolor abdominal, fiebre y eliminación de mucosidades y pus por el ano. Asimismo, es posible que se asocie con dolor articular, irritación ocular, lesiones en la piel y baja de peso.

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica y común que afecta al revestimiento de las paredes del colon y, junto a la Enfermedad de Crohn, constituyen las llamadas Enfermedades Inflamatorias Intestinales.

El doctor Patricio Ibáñez, gastroenterólogo de Clínica Alemana, asegura que a diferencia de la Enfermedad de Crohn, esta patología no se extiende a otros segmentos del tubo digestivo, sino que sólo afecta al colon. 'La colitis ulcerosa se caracteriza por periodos de actividad y otros de inactividad, durante los cuales el paciente puede no presentar molestias'.

Se cree que la causa precisa de la enfermedad correspondería a una respuesta exagerada del sistema inmune a algunos estímulos como la alimentación, algunas bacterias e, incluso, a la misma mucosa del colon. 'Esta respuesta desmesurada provocaría la inflamación del colon y del recto, con los síntomas ya descritos', explica el gastroenterólogo.

Para su diagnóstico se realiza una entrevista exhaustiva al paciente y un examen físico. Si existe la sospecha de la enfermedad hay una serie de pruebas que es importante realizar, como el hemograma, perfil bioquímico y estudio de deposiciones, entre otras. Sin embargo, el método diagnóstico más preciso es la colonoscopía y la toma de biopsia de la mucosa rectal y del colon, para su estudio en Anatomía Patológica.

El tratamiento de la colitis ulcerosa depende esencialmente de la gravedad de la enfermedad y del compromiso del paciente. 'Generalmente, en la etapas iniciales, y en las formas no agresivas, el manejo consiste en la administración de medicamentos que tienden a disminuir la inflamación y a modular la respuesta del sistema inmune, y puede realizarse en forma ambulatoria', explica el doctor Ibáñez.

Cuando la patología presenta una crisis grave con gran compromiso del paciente, es necesario hospitalizarlo e iniciar un tratamiento médico agresivo. Sin embargo, si la persona no responde a este procedimiento inicial en un plazo prudente, debe ser operarda para resecar el colon enfermo. Si no está en una crisis grave, pero no ha podido tratarse adecuadamente con medicamentos o bien presenta complicaciones derivadas del uso de estos fármacos, puede planificarse una cirugía programada, de tal forma de resecar el colon y el recto.

Departamento de Enfermedades Digestivas
Teléfono: 2101040