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"La píldora tiene una enorme cantidad de ventajas y por eso se ha popularizado en el mundo entero"

Dr. Patricio Silva, ginecólogo de Clínica Alemana

"La píldora tiene una enorme cantidad de ventajas y por eso se ha popularizado en el mundo entero"

18/05/2010
5 min lectura

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Exactamente el 9 de mayo de 1960, la FDA anunció que Enovid, un medicamento con receta, usado durante años para tratar desórdenes menstruales, era seguro como anticonceptivo oral. En ese momento causó controversia su utilización. Hoy, luego de 50 años en el mercado, es uno de los métodos anticonceptivos más populares y, si se usa correctamente, puede ser uno de los mecanismos más prácticos y eficaces para prevenir embarazados.

 

En sus comienzos, la pastilla contenía 21 comprimidos con 10mg de noretinodrel y 0.15mg de mestranol. Con el tiempo cambió el estrógeno utilizado, y se empezó a usar el etinil-estradiol, forma activa del mestranol, presente casi en todas las píldoras combinadas.

 

El doctor Patricio Silva, ginecólogo de Clínica Alemana, con vasta experiencia en salud pública, explica que este fármaco es mucho mejor que el de antes, gracias a que disminuyó la cantidad de estrógeno que contenía, ya que las altas dosis de esta hormona eran las responsables de los molestos efectos secundarios.

 

 

Asimismo, la incorporación de menos progestina ha permitido que las pastillas anticonceptivas se utilicen también para problemas como el acné e hirsutismo, entre otros.

 

¿Entre que rangos de edad se usan más los anticonceptivos?
Las mujeres comienzan a tomarla alrededor de los 18 años hasta los 40, edad donde hay que estar evaluando si pueden seguir haciéndolo o a veces es mejor cambiar a otro método. En aquellas más jóvenes es recomendable usar la píldora anticonceptiva combinada de la menor dosis posible, sumado a un método de barrera, porque la pastilla no previene de las enfermedades de transmisión sexual. En esos casos se puede usar, además de la píldora, el preservativo, así aumenta la eficacia y se previenen infecciones.

 

¿Cómo cree que ha cambiado la calidad de la píldora en estos años?
Se ha perfeccionado enormemente, ha cambiado tanto en los componentes como en las cantidades de estrógenos y progestinas, de modo que podríamos decir que disponemos de una gama importante de alternativas para las distintas mujeres. Categóricamente ha mejorado y lo seguirá haciendo porque la industria siempre nos sorprende con nuevos avances.

 

¿Qué opina de las nuevas fórmulas anticonceptivas?
Han venido a sumarse a las que ya tenemos, de manera que hoy día se dispone de una mayor variedad de alternativas. Desde 2004 está el anillo vaginal en Chile, que ya está bastante difundido. Acá su aceptación ha sido variable, hay mujeres que rápidamente se acostumbran a usarlo, pero a otras les da nervios colocarse un anillo vaginal, de manera que depende del gusto personal. Desde el punto vista médico, se ahorra el paso de ingerir todos los días un medicamento, lo que podría ser más eficaz para controlar la concepción, pues la píldora pierde su efectividad si se olvida.

Nosotros hemos observado que la gente se acostumbra, las parejas también, de manera tal que a lo mejor empieza a aumentar su frecuencia de uso. Además, disponemos de implantes debajo de la piel, parches y píldoras de progestinas solas.

 

¿Qué barreras tuvo que enfrentar las píldora anticonceptiva para convertirse en lo que es ahora?
Los efectos colaterales podrían ser una de las barreras para su uso, pero son muy bajos, y su frecuencia es bastante poca y transitoria. Más bien se utilizan anticonceptivos buscando otros efectos colaterales como controlar el hirsutismo y el acné, y en esos casos tienen muy buenos efectos.

Otra de las barreras podría ser económica, pero ha bajado su precio en los últimos decenios, aunque de todas maneras es un costo.

 

También toda esa información que sale en la prensa diciendo que puede hacer mal. Entonces, ahí hay una tarea de educación que me parece fundamental y siempre hay que estar reforzándola. De hecho, los posibles efectos adversos son mucho menos que el beneficio de prevenir un embarazo no deseado.

 

Por último, se le ha acusado de causar la disminución de la natalidad, de los cambios en la conducta sexual de las mujeres, entre otras cosas, pero esos son argumentos francamente inadecuados, porque la opción de tener hijos no pasa por disponer de métodos anticonceptivos, pasa por tomar una decisión, de los hombres y mujeres, mucho más informada que antes, más personal, tomada en función de su realidad, de sus aspiraciones, etc. Nosotros siempre hemos hablado de paternidad responsable, por eso, los métodos anticonceptivos están al servicio de ser padres responsables y no al revés. Esa es la idea fundamental, para que ojalá los hijos nazcan producto del deseo de su padres de que vengan al mundo.

¿Qué cosas han contribuido para que la píldora se masifique tanto en el país?
La existencia del Servicio Nacional de Salud permitió que todo el país tuviera acceso a la píldora. Para ello, un factor muy importante fue que la atención de planificación familiar se incorporó como un elemento más dentro del control de salud de la mujer, junto a la detección del cáncer cérvico-uterino (papanicolau), el control del embarazo, alimentación complementaria, educación y otras acciones.

 

 

¿Por qué cree que la pastilla anticonceptiva se popularizó tanto a diferencia de otros métodos?
En primer lugar, la píldora anticonceptiva tiene una facilidad enorme de administración: se toma una tableta diaria. Segundo, no hay que hacer una intervención médica, lo que es especialmente beneficioso para las jóvenes que comienzan a tomar o usar un método anticonceptivo. En general, la píldora tiene una enorme cantidad de ventajas y por eso se ha popularizado en el mundo entero. No obstante, en Chile, en el sistema público de salud, se utiliza entre un 69 y 70% más el dispositivo intrauterino (DIU), a diferencia de lo que pasa en el mundo privado, donde se ocupa más la píldora.

 

¿A qué se podría deber esta diferencia?
En Chile, la planificación familiar comenzó en 1966, es decir, seis años después de que salió al mercado la primera pastilla. En ese entonces, se disponía sólo del DIU y la píldora, que por contener más cantidad de estrógeno, tenía más contraindicaciones y se debía tomar día a día, a diferencia del DIU que podía durar varios años, lo que llevó a optar por el dispositivo.

 

¿La pastilla podría ser remplazada en favor de otros métodos?
Es probable. Hoy día existe un DIU con hormonas, el que es bastante bueno porque tiene la ventaja de que la cantidad de sangre que se pierde en los flujos es menor que con los dispositivos tradicionales. Entonces mucha gente puede preferir ese tipo de métodos, sobre todo mujeres cercanas a los 40 años. Después, están los implantes debajo de la piel, que tienen su ámbito de indicaciones y son bastante buenos también. Además, está el parche y el ya mencionado anillo vaginal.

 

¿Qué retos le quedan a la pastilla?
Se está investigando bajar la dosis de estrógeno. Nosotros partimos con 60mg, luego bajó a 50mg y ahora tiene 15mg. Entonces si se pudiera seguir bajando, será mejor. También pronto dispondremos de píldoras como valeranato de estradiol o 17 beta estradiol que son más parecidas al estrógeno natural.

 

También de derivados de la progestina pueden seguir saliendo nuevas familias y, por supuesto, siempre se puede seguir perfeccionado. Esta industria es muy activa.

 

¿Cree que la píldora ha cambiado el rol de la mujer en la sociedad?
El rol cambia por un conjunto de factores, el más importante es el acceso a la educación. Hace no más de 60 años, la mujer prácticamente no terminaba la Enseñanza Media y contraía matrimonio. Entonces, ella tenía la primera regla a los 15 años y se casaba a los 17. Hoy la situación es radicalmente distinta. Obviamente, a medida que ellas fueron incorporándose al mundo de la educación y terminando la Enseñanza Media, la alternativa de casarse y tener hijos a esa edad no era compatible con su nuevo proyecto de vida, por eso las mujeres han ido postergando la maternidad.

 

Considero que la píldora no provocó el cambio, sino que ha sido una herramienta utilizada para colaborar en el éxito de cada proyecto de vida.

 

Departamento de Ginecología
Teléfono: 210 1091 - 210 1211