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Fanatismo: ¡Locos por La Roja!

Fanatismo: ¡Locos por La Roja!

10/07/2011
1 min lectura

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La fiebre roja ya se instaló en Argentina. Muchos chilenos viajaron hasta ese país cegados por ver a la selección sin tomar en cuenta gastos, alojamiento ni entradas. Sólo importaba llegar.

Para algunos esto es pasión, mientras que para otros, fanatismo, término que se define como un interés preferente asociado a sentimientos vividos de manera intensa con un predominio del mundo subjetivo por sobre las evidencias objetivables. Así lo establece el doctor Alejandro Koppmann, psiquiatra de Clínica Alemana, quien explica que por cultura y refuerzo social, es más frecuente que ocurra en los hombres.

El especialista agrega que esta ‘pasión’, cuando no es patológica, puede ser positiva, ya que ayuda a canalizar montos de rabia y emociones presentes en todas las personas, además de contribuir al equilibrio entre razón y emoción.

Un fanático puede pasar por periodos de mayor o menor intensidad, sin embargo, en épocas especiales como torneos mundiales, existe un refuerzo ambiental importante, lo que facilita el involucramiento. “El límite está en la capacidad de controlar la emoción, es decir, cuando no hay dominio ya no es tan sano”, enfatiza el doctor.

Esta actitud también puede influir en el entorno familiar, ya que los hábitos se construyen con modelos conductuales y refuerzo, por lo que es muy probable que un papá fanático 'modele a su hijo' en la forma de sentir, no necesariamente en el contenido, es decir, puede que al niño le guste otro deporte u otra cosa, pero seguramente eso que lo apasiona, lo va a vivir de manera fanática.

Otro aspecto no tan positivo es que puede afectar otras áreas de la vida, por ejemplo, gastos desmedidos de dinero, dedicar menos tiempo a la familia y/o desatender otras obligaciones. Además, si una persona padece de alguna adicción o alteración del control de los impulsos, es posible que la vivencia fanática por el deporte lo ponga en riesgo de exacerbar -no producir- la conducta previa.