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En el Día del Padre: un especial para ellos

En el Día del Padre: un especial para ellos

14/06/2012
2 min lectura

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Ser padre después de los 50
El doctor Alejandro Koppmann, psiquiatra de Clínica Alemana, destaca la importancia de potenciar las ventajas que tiene ser padre a una edad madura. Generalmente, se trata de personas que si bien ya han sido padres en un matrimonio anterior, deciden rehacer su vida con mujeres menores que quieren ser mamás. Quizás una de las cosas más difíciles es estar disponible hasta que el hijo sea independiente (en torno a los 24 años), lo cual puede transformarse en una carga para el padre, por las características propias del ciclo vital y la natural declinación que se produce por la edad, como problemas de salud y vigencia laboral, entre otros.

La experiencia vivida y, eventualmente, haber tenido hijos antes ayuda a no 'engancharse' en problemas o angustias de padres primerizos. Eso sí, se debe tener cuidado en no transmitir al hijo la sensación de que su vida no es única sino la repetición de experiencias anteriores. Por lo tanto, hay que preocuparse de usar lo aprendido a favor de la nueva crianza y de la individualización de ese hijo. No hay que olvidar que 'cada hijo es único' y la experiencia de vida junto a él también lo es.


Papá-adolescente: La importancia de asumir el rol
El doctor Rodrigo Aguirre, psiquiatra de la Unidad de Adolescencia de Clínica Alemana, explica que es importante entender que quienes son prematuramente papás se sienten y están solos, y habitualmente son excluidos y discriminados. En las últimas décadas se ha avanzado en intervenciones de apoyo para ellos en este periodo, a través de múltiples metodologías e intervenciones personales y grupales, y apoyo psicosocial a las familias. Todo ello con el fin de que asuma su nuevo rol, 'empoderándose como papás' y armonizándolo con las tareas que le corresponde en su desarrollo personal.

Afortunadamente -agrega- los papás-adolescentes se han ido involucrando de manera progresiva en la crianza del hijo, aunque no vivan con él. Esta participación incluye aspectos económicos, de visita y de mayor compromiso afectivo e, incluso, en las últimas décadas se ha visto un mayor apoyo de la familia paterna.


Padres solos: El desafío de ser un 'súper papá'
Para el psiquiatra de Clínica Alemana, Guillermo Gabler, es fundamental analizar caso a caso y las circunstancias en que el papá quedó a cargo de la crianza de los hijos. Un aspecto importante a considerar es la edad de los niños. Con hijos menores, el primer desafío al que se enfrenta un hombre es la aceptación social del rol de familia uniparental, por ejemplo, en el trabajo tienen que entender que a veces no tendrá con quien dejar a los niños, papel que está tremendamente entregado a la mujer, ya que son 'ellas las que faltan al trabajo cuando los niños se enferman'. Los hombres deben experimentar una liberación, no sólo en el trabajo, sino también al interior de la familia.

El mayor problema es el juego de autonomía/independencia, ya que a ellos les cuesta más hacerse cargo de las demandas de los más pequeños, en cosas domésticas básicas como las comidas, el aseo de los niños y las tareas del colegio. En la adolescencia, de alguna manera, es más fácil porque hay un grado de independencia que les permite que funcionen más autónomamente. En este sentido, hay un sinfín de renuncias que el hombre asume, por ejemplo, la elección entre la familia y el trabajo, ya que con esta familia uniparental va a tener que trabajar menos, porque es impensable hacerlo hasta tarde.