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Por un rostro sin manchas

Por un rostro sin manchas

04/01/2012
1 min lectura

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Es muy común que las personas mayores de 50 años presenten manchas en la piel, principalmente, en la cara, escote y dorso de las manos. Las más habituales son léntigos y melasmas, ambas lesiones de color café, gris o negro.

 

Los léntigos son de forma delimitada y se dan en cualquier parte del rostro: 'Aparecen con los años como consecuencia de la exposición solar acumulada y se denominan léntigos solares cuando obedecen específicamente a la exposición intensa a la radiación ultravioleta, ya que ante la acción de los rayos UV y como medida de protección de la piel aumenta la producción de melanina', asegura la doctora Bernardita Lorca, dermatóloga de Clínica Alemana.

 

Estas manchas pueden convertirse en malignas y son sospechosas si tienen coloración y borde irregular, crecen rápido, se pigmentan más, se erosionan o sangran.

 

Los melasmas, por su parte, son manchas más difusas que aparecen, generalmente, en las mejillas. Aunque también se exacerban con la luz del sol, en su aparición influye más la acción de estrógenos durante el embarazo o el consumo de anticonceptivos y terapia de reemplazo hormonal, entre otros. A diferencia de los léntigos, que se dan por igual en ambos sexos, los melasmas son más comunes en mujeres.

 

No más manchas
Para evitar la aparición de manchas en la piel, la principal medida es reducir o suprimir la exposición solar. 'En esta época debe evitarse estar al sol en las horas más críticas y hay que usar ropa protectora, sombreros y lentes de sol, además de aplicar a diario (incluso en invierno) protector solar en las zonas expuestas. El filtro tiene que ser sobre 15 y las personas que viven o trabajan más expuestas al sol, deben usar un FPS 30', aconseja la especialista.

 

En cuanto al tratamiento, el especialista puede indicar diversos productos.Por ejemplo, en las noches, es posible aplicar en la cara sustancias despigmentantes, en crema, loción o gel, según el tipo de piel. Por ejemplo, los ácidos glicólico, láctico o salicílico producen una exfoliación en el cutis. Asimismo, los de la familia del ácido kojico, azelaico, arbutin y de la hidroquinona actúan frenando la síntesis de melanina por parte del melanocito.

 

Algunas veces, es difícil eliminar las manchas, principalmente, los melasmas, por lo que es necesario combinar tratamientos. Los otros complementos son peeling químico, cada tres o cuatro semanas, y el láser Medlite. En este último caso, dos meses después de la primera sesión, se decide si es necesario hacer una segunda. En general, estos tratamientos deben realizarse pasado el verano y duran más de un año. Una vez finalizados, se requiere mantención para que las manchas no reaparezcan.

 

 

Servicio de Dermatología
Teléfono: 2101062