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Un golpe de calor que pudo ser mortal

Diego Arancibia:

Un golpe de calor que pudo ser mortal

21/02/2012
2 min lectura

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La mañana del sábado 17 de diciembre de 2011 estaba despejada, hacía mucho calor y el sol quemaba la cara. El ambiente era de fiesta y miles de corredores se juntaban para dar partida a la última fecha de la Corrida Brooks. Eran 10 km. de competencia y, tanto hombres como mujeres, precalentaban antes de la partida.

Diego Arancibia (24) era uno de ellos. Se sentía bien, había dormido excelente la noche anterior y contaba con un buen equipo deportivo. Desde hace un tiempo iba al gimnasio tres veces a la semana y además, jugaba fútbol y trotaba. Había participado en otras corridas y nunca había tenido un problema.

Después de la largada y hasta el kilómetro 5, Diego iba bien, solamente sentía mucho calor. En ese punto de la carrera paró un momento y se hidrató. Estaba cansado, pero sus deseos de llegar al final y terminar pronto le jugaron una mala pasada.800 metros antes de pisar la meta se desvaneció.

Diego sufrió un “golpe de calor” que le provocó una insuficiencia renal aguda y una hepatitis severa. Este problema es infrecuente y se da por un aumento en la temperatura corporal de 40 grados celsius o más que daña los órganos internos del cuerpo. Es gatillado por una suma de factores, entre los cuales está realizar ejercicios aeróbicos extenuantes, mala hidratación, poco entrenamiento y elevada temperatura ambiental, entre otros, explica eldoctor Jorge Contreras, hepatólogo de Clínica Alemana.

“Hay personas que han necesitado de un trasplante de hígado por esta causa. El paciente sufrió una falla hepática severa sin secuelas. Tuvo suerte, llegó al límite de la gravedad, pero no cruzó esa barrera”, añade el especialista.

Minutos vitales
Las corridas en Chile son cada vez más populares, pero muchos de sus participantes tienen poca preparación, por lo que es vital que una Unidad de Rescate esté presente en el lugar para que pueda actuar de manera inmediata si se presenta alguna urgencia. En el caso de Diego fue determinante, ya que le salvaron la vida.

“Cuando llegué al lugar lo encontré con compromiso de conciencia, desorientado y muy agitado. Llamaba la atención que tuviera tanta transpiración. Le aportamos oxígeno, lo monitorizamos y le pusimos suero fisiológico para bajarle la temperatura. En menos de 12 minutos ya estaba en la Urgencia de Clínica Alemana”, explica Pablo Pino, enfermero de la Unidad de Rescate de la misma institución.

Una vez que el paciente llegó a la Urgencia fue recibido por varios especialistas, quienes procedieron a intubarlo para que quedara con ventilación mecánica y a darle sedación. También, lo estabilizaron hemodinámicamente y le tomaron la temperatura corporal: tenía 40 grados celsius. Luego, se le realizó un scanner cerebral para descartar otras causas de compromiso de conciencia asociadas a esfuerzo. La conclusión diagnóstica fue golpe de calor.

En estos casos, hay tres formas de controlar la temperatura: por medios físicos, poniendo aire frío para que el paciente pierda temperatura por convección; por medios farmacológicos y por medio intravascular, a través de hipotermia terapéutica inducida. “En Diego utilizamos las dos primeras”, explica eldoctor José Miguel Montes, jefe técnico de la UCI Adultos de Clínica Alemana.

Después del alta y ahora que está recuperado, Diego comenta que “en los últimos kilómetros de una carrera uno le pone más empeño, pero me sobreexigí y me hidraté poco, debí haber tenido la capacidad de parar, pero no lo hice. Ese fue mi error”. Agrega que le gusta mucho la actividad física, pero que lo vivido es un llamado de atención para tener más claras las recomendaciones de los especialistas antes de volver a intentarlo.