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Uñas encarnadas: cómo prevenir y tratar

Uñas encarnadas: cómo prevenir y tratar

06/01/2014
1 min lectura

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Las uñas al igual que todas las partes del cuerpo merecen un cuidado especial. Su salud puede ser un indicador del estado general del organismo. Sin embargo, a veces la poca preocupación puede provocar algunas enfermedades que van desde infecciones por bacterias y hongos hasta onicocriptosis, más conocida como uñas encarnadas.

Esta última afección se produce cuando una uña del pie se incrusta en la piel que la rodea, lo que puede provocar una infección bacteriana. Muchas veces esta enfermedad es tan dolorosa que hace difícil.

Generalmente, las causas más comunes son que los zapatos no se ajustan bien o que las uñas no han sido cortadas adecuadamente. Si bien el dedo gordo es casi siempre el afectado, puede ocurrir en cualquier otro.

Este problema es más frecuente en los niños, ya que no avisan si los zapatos les quedan apretados, problema que también afecta a las personas con sobrepeso porque el calzado suele quedarles más apretado de lo normal. Por último, los deportistas tienen una tendencia a desarrollar esta afección, ya que suelen tener los pies húmedos y están más expuestos a microtraumatismos en los dedos.

Para diagnosticar una uña encarnada, el especialista examina para ver si está creciendo debajo de la piel o al revés. Asimismo, lo más probable es que el dedo esté hinchado, firme, rojo o sensible. En algunos casos, puede haber pus.

Habitualmente, el tratamiento consiste en antibióticos contra la infección y antiinflamatorios. También se recomienda evitar el ejercicio hasta que la uña esté recuperada.

En general, esto es suficiente para solucionar el problema. Sin embargo, hay casos en que se producen ciertas complicaciones y es necesario extraer quirúrgicamente el borde lateral de la uña afectada.

Prevención:
-Usar zapatos anchos y cómodos, o sandalias.
-Cortarse las uñas rectas, no de forma curva.
-Mantener los pies secos y limpios.

Este artículo se realizó con la colaboración de la doctora Francisca Daza, dermatóloga del Servicio de Dermatología de Clínica Alemana.