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Mitos y verdades del juanete el hallux valgus

Mitos y verdades del juanete el hallux valgus

02/03/2015
1 min lectura

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Más conocido como juanete, el hallux valgus es una deformidad que produce una prominencia alrededor de la base del dedo mayor, lo que se manifiesta con dolor e inflamación. Si bien esta patología se ve con más frecuencia en mujeres, lo cierto es que no se conoce la real prevalencia en hombres debido a su falta de consulta por este tema.

De acuerdo al doctor Emilio Wagner, traumatólogo del Equipo de Tobillo y Pie de Clínica Alemana, aproximadamente 30% de ellas presenta este problema, siendo grave en el 10% de los casos.

Otros factores de riesgo para el desarrollo de juanete son tener pie plano, sufrir obesidad, disponer de antecedentes familiares y el uso de cierto tipo de calzado, entre otros. “Si bien la causa principal es genética, es decir, el antecedente familiar directo o indirecto, también se ha identificado como desencadenante de esta patología el uso de zapatos con taco y angostos en la parte de los dedos”, destaca el especialista.

La base del diagnóstico es el examen físico que realiza el traumatólogo, lo que se complementa con una radiografía para determinar la gravedad de la deformidad.

El especialista aclara que, a diferencia de lo que muchos creen, no existe medida ortopédica – como separadores de dedos, plantillas, etc- que corrijan el juanete. Lo que se debe intentar es modificar el tipo de zapatos, ocupando calzado ancho que no comprima y, por lo tanto, no produzca molestia en el pie.

Si el dolor persiste y no es posible cambiar los hábitos de calzado, se debe optar por la cirugía, la que tiene una efectividad de aproximadamente 90%. Consiste en realizar cortes en el hueso (osteotomías) para luego alinearlo, ubicación en la que debe cicatrizar. “Actualmente, esta intervención tiene un menor riesgo que la utilizada años atrás, lo que implica mejores resultados y mayor satisfacción del paciente”, afirma.

El postoperatorio consiste en 3 a 4 semanas de reposo relativo (se puede caminar). Después el paciente puede retornar a sus actividades diarias en forma paulatina. Sin embargo, la hinchazón del pie persistirá por al menos 2 o 3 meses.

Para prevenir el desarrollo de esta patología, lo más efectivo es evitar el uso de calzado angosto y el sobrepeso que son los principales factores modificables.