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Vacaciones: Desconectarse para conectarse con uno mismo

Vacaciones: Desconectarse para conectarse con uno mismo

27/01/2015
1 min lectura

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Disfrutar de la playa o el campo, descansar, dormir y estar con la familia o amigos son actividades que permiten recuperar energías. Sin embargo, aunque las personas no se den cuenta existe una serie de factores cotidianos que interrumpen este periodo destinado a las 3D: dormir, descansar y desconectarse.

La doctora Ilse Hermansen, psiquiatra de Clínica Alemana, explica que para lograr esto se debe tener la capacidad de conectarse, es decir, saber qué deseamos, qué nos hace bien, qué nos gusta y qué nos desagrada, conectarnos con nuestras emociones y con nuestro cuerpo.

'Desconectarse es la oportunidad que nos da el tiempo libre, sentir lo que realmente nos está pasando y que, por el trabajo o la rutina, hemos dejado de lado para cumplir con las obligaciones cotidianas', agrega la especialista.

Destaca que “así como somos responsables con nuestras obligaciones también tenemos que hacernos responsables de nuestro descanso ylas vacaciones son el mejor momento para hacerlo”.

Agrega que para hacerlo, más que la cantidad de tiempo dedicado, es importante la calidad con que se pueda llegar a estados de conexión con uno mismo y equilibrio. Esto es algo que se debe tener incorporado en forma permanente, no solo en vacaciones, sino que como desafío cotidiano, para no llegar fundidos a fin de año.

Recomendaciones para desconectarse
Todas las personas son diferentes y, por lo tanto, cada cual debe buscar estrategias o herramientas que le permitan conectarse con lo que se quiere. Para algunos puede ser salir a caminar, estar en contacto con la naturaleza, compartir con otros, etc. “Lo importante es estar presentes y conscientes de “en lo que estamos”, ya que esto le da valor a nuestro tiempo”, sostiene la doctora Hermansen.

Sostiene que “si trabajamos siete días a la semana, tomamos vacaciones y no somos capaces de soltar el teléfono y seguimos pendientes del trabajo, eso refleja una profunda dificultad para estar con nosotros mismos. Por ejemplo, si un papá o una mamá va de vacaciones con la familia y está con la cabeza en los problemas y el trabajo, ese tiempo pierde su valor”.

Asimismo, advierte que si no se logra la conexión con uno mismo y se está todo el tiempo cumpliendo exigencias, compitiendo en función de logros que impone la sociedad sin descanso, aumenta considerablemente las probabilidades de enfermar tanto física como psíquicamente.“Es fundamental cuidar la salud y optar por el bienestar para no estresarse. Esto significa conciliar las capacidades de trabajar, amar y jugar. Es importante vivir con menos apuro, parar de correr y tomarse la vida con más tranquilidad', enfatiza la psiquiatra.

Está demostrado que hacer ejercicio, dormir bien y cuidar la alimentación son factores protectores del estrés y las vacaciones son una muy buena oportunidad para reforzar estos aspectos y darle espacio a lo que nuestro cuerpo nos pide.