Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

Maureen Valenzuela y su vida después de la cirugía de epilepsia

Maureen Valenzuela y su vida después de la cirugía de epilepsia

04/05/2016
2 min lectura

Compartir en:

Maureen acaba de celebrar su cumpleaños número 26, dejando atrás el año más difícil y, a la vez, importante de su vida, porque en octubre del 2015 se sometió a una cirugía de epilepsia, compleja intervención cerebral que surgió como el último intento por terminar con las crisis que experimentaba desde los 14 años de edad.

Durante estos episodios, ella se desconectaba del medio, tenía movimientos automáticos y decía frases incoherentes, sin respuesta a ningún estímulo. Al principio, muchas veces en el colegio, perdía la conciencia. “La crisis duraba como dos minutos y ahí reaccionaba sin tener idea de lo que me había pasado ni por qué estaba parada en una parte distinta de la sala”, recuerda.

Luego de unos meses, estos eventos comenzaron a presentarse también estando consciente. “Un día me desperté y me sentía atrapada, tenía miedo y angustia. Era como si mis sentidos estuvieran alterados, aunque sabía dónde me encontraba, percibía todo muy distinto, no sé cómo explicarlo”, cuenta Maureen, quien experimentaba estas crisis varias veces a la semana, a veces hasta diez en un día.

Efectuar un tratamiento oportuno y adecuado de la enfermedad es clave, tanto para mejorar la calidad de vida del afectado como para evitar consecuencias propias de esta patología.

La doctora Ada Chicharro, neuróloga del Centro Avanzado de Epilepsia de Clínica Alemana y su médico tratante, explica que “tenía una malformación de nacimiento que comprometía gran parte del hemisferio derecho del cerebro, lo que dio origen a una epilepsia que no respondía a los medicamentos (refractaria). Por eso, vimos que la única opción era operarla”.

Efectuar un tratamiento oportuno y adecuado de la enfermedad es clave, tanto para mejorar la calidad de vida del afectado como para evitar consecuencias propias de esta patología, por ejemplo, problemas de concentración y memoria, además de trastornos asociados, como depresión.

En el caso de Maureen, al estar estudiando ingeniería civil industrial, estas alteraciones se hacían aún más patentes y repercutían fuertemente en su rendimiento académico.

Una compleja y exitosa cirugía

La doctora Chicharro sostiene que en este caso la cirugía de epilepsia era una alternativa difícil, porque la malformación que originaba las crisis era tan extensa que no se podía sacar completa, por lo tanto, hubo que efectuar diversos exámenes para detectar bien la zona en que se originaban las crisis, de manera de extraer solo ese sector. Estos estudios previos incluyeron neuroimágenes avanzadas, que no solo permiten visualizar la estructura cerebral, sino también su metabolismo.

El doctor Hernán Acevedo, neurocirujano a cargo de la intervención, explica que la cirugía se realizó en dos etapas: primero, se implantaron electrodos en el cerebro para hacer un análisis más detallado del área sospechosa y, unos días después, se realizó la resección quirúrgica de la región parietotemporal derecha, teniendo en consideración toda la información previamente recopilada. El procedimiento duró alrededor de cinco horas.

“Dada la condición de la paciente, la cirugía fue un éxito. Ha sido un desafío gigante para ella, su familia y también para nosotros, como equipo médico”, asegura el especialista. El resultado sorprendió a todos, superando las expectativas.

Maureen cuenta que la recuperación fue increíblemente rápida. “Hubo un gran cambio en mí. Tengo una mirada diferente de la vida, ando más contenta. Retomé mis estudios, ingresé a la carrera de ingeniería industrial y me ha ido súper bien. Yo creo que lo fundamental para que todo funcionara fue mi fe y la confianza en que todo iba a resultar. Todos los días doy las gracias por esta oportunidad. Lo que viví estos años fue intenso, pero nunca me di por vencida. Así que ese es mi mensaje, no se rindan, nunca dejen de luchar”.