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Pioneros en latinoamérica en realizar implante de Prótesis Aórtica

Pioneros en latinoamérica en realizar implante de Prótesis Aórtica

07/02/2016
1 min lectura

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En noviembre pasado, Sergio Godoy, 56 años, se convirtió en la primera persona en América Latina en someterse a una compleja cirugía cardiaca para reemplazar gran parte de la arteria aorta con una sofisticada prótesis que hasta la fecha no se había utilizado en la región y que está disponible en Europa desde hace solo dos años.

Todo comenzó una tarde de agosto, mientras trabajaba en su oficina, cuando sufrió un fuerte dolor al pecho producto de una ruptura de la arteria aorta, y debió ser trasladado al Servicio de Urgencia y operado inmediatamente. Luego de la intervención, se le efectuó una serie de exámenes que revelaron una patología cardiaca mucho más compleja que involucraba el riesgo de una nueva ruptura aórtica que podía costarle la vida.

Evaluando este caso, el doctor Michael Howard, jefe del Servicio de Cardiocirugía de Clínica Alemana, consideró que la mejor opción era utilizar una nueva tecnología que hasta ahora no estaba disponible en Latinoamérica. “En 2013, durante una estadía en Hannover, Alemania, conocí una prótesis híbrida llamada Thoraflex, diseñada para este tipo de operaciones, luego de años de investigación. Así que decidimos traerla a Chile y utilizarla en Sergio, ya que era la mejor alternativa para él”, explica.

Sergio recuerda claramente el momento en que se le planteó esta alternativa: “Mi respuesta fue positiva inmediatamente. El doctor me mostró y explicó el funcionamiento del implante, y lo que sentí en ese minuto es que esta era la única posibilidad, supe que debía hacerlo sí o sí, y que tenía que ser aquí en la Clínica”.

¿En qué consistió la cirugía?

Este implante de prótesis, que se realizó el 12 de noviembre de 2015, es una de las cardiocirugías más complejas efectuadas en Chile. Durante 12 horas, un equipo médico de diez personas trabajó de manera simultánea para reemplazar toda la porción enferma de la arteria aorta.

Para ello, se utilizaron técnicas complejas de hipotermia, se bajó la temperatura del paciente a 20°C y se detuvo por dos horas la circulación sanguínea de todo su cuerpo (paro circulatorio), excepto del cerebro, el cual se mantuvo irrigado en forma independiente gracias a un equipo de circulación extracorpórea, sistema que reemplaza la función del corazón y pulmón.

“Esta intervención es lo más complejo y sofisticado que se puede realizar en nuestra especialidad y refleja el trabajo en equipo de cirujanos, cardiólogos, anestesistas, perfusionistas, enfermeras y arsenaleras”, afirma el doctor Howard.

Luego de la cirugía, Sergio evolucionó favorablemente y, a los seis días, se fue de alta, con mínimas molestias y con una nueva arteria aorta que realiza todas las tareas que la antigua ya no podía llevar a cabo.

“Antes de la cirugía, tenía mucho cansancio y agotamiento. Ahora estoy bien, con fuerza, camino seguro y con ánimo, siento que tengo toda la vida por delante”, concluye Sergio.