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Sida: una enfermedad crónica si se cuenta con un tratamiento adecuado

Sida: una enfermedad crónica si se cuenta con un tratamiento adecuado

29/11/2016
2 min lectura

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Entre 2010 y 2015, las muertes relacionadas con el sida disminuyeron en un 24%, lo que traducido en números, significa que 7,8 millones de vidas fueron salvadas gracias a los nuevos fármacos, alos esfuerzos sanitariosdesplegados por los organismos internacionales de salud y a las políticas de prevenciónimplementadas por los países en acuerdo con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Aunque el sida ha cobrado más de 35 millones de vidas en el mundo, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, hoy el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida es una enfermedad crónica y no mortal para muchas de las casi 34 millones de personas contagiadas con el virus. Sin embargo, solo la mitad de los portadores del virus de la inmunodeficiencia humana, VIH -que es el que causa el sida- saben que lo contrajeron, lo que representa un gigantesco desafío para los países hoy, ya que de implementarse medidas eficaces de control, se podrían disminuir los contagios y evitar la muerte de 1,1 millones de personas al año.

El 1 de diciembre se celebra el Día Mundial del Sida para generar más conciencia sobre esta enfermedad y sus consecuencias. A pocos días de esta fecha, el mundo científico anunció que se iniciará en Sudáfrica unnuevo ensayo clínico,el más avanzado y masivo realizado hasta la fecha para probar la eficacia de una vacuna contra el VIH. La investigación, denominada HVTN 702, reclutará a 5.400 hombres y mujeres, entre 18 y 35 años.

Los avances médicos en el tratamiento

El sida no es una enfermedad mortal en la actualidad, dado que los medicamentos en uso para mantener el virus inactivo son altamente eficientes.

El doctor Luis Miguel Noriega, infectólogo de Clínica Alemana, señala que el sida no es una enfermedad mortal en la actualidad, dado que los medicamentos en uso para mantener el virus inactivo son altamente eficientes. Sin embargo, advierte que las terapias son -por ahora- para toda la vida y requieren que el paciente sea muy estricto en la observancia diaria de su medicación.“Salvo casos de diagnóstico en etapas muy avanzadas, los tratamientos permiten que personas infectadas tengan una sobrevida similar a la de otras de la misma edad sin infección”, dice.

Existe en la actualidad alrededor de 30 drogas combinables, cada vez menos tóxicas y más potentes. Sin embargo, el gran desafío es cómo llegar a los afectados y detectar los casos seropositivos. “Por cada paciente que sabe que tiene VIH, hay al menos dos o más que no conocen su condición de infectados. Esas personas son el principal factor de perpetuación de la epidemia. Es importante impedir que nazcan niños con la infección, y ello se logra detectando a las madres portadoras, tratándolas y evitandola transmisión a sus hijos”, afirma.

Según datos que maneja el Ministerio de Salud, Minsal, los contagios por virus VIH aumentaron un 68,7% en los últimos 10 años en Chile, y afectaron principalmente a jóvenes entre 15 y 17 años.

Frente a la consulta de por qué este segmento de la población es el más afectado, el doctor Noriega lo atribuye a una exposición más alta por mayor frecuencia de contactos con distintas parejas y a una falta de conciencia de la importancia de tomar las precauciones, lo que se ve también influido por el consumo de alcohol y de drogas.

Para combatir el problema, el doctor Noriega cree que se debe trabajar en facilitar el acceso a medidas de protección (disponibilidad fácil de preservativos de bajo costo), fomentarla educación frecuente y directa con los jóvenes -que sintonice con su vida real-, además de poner a disposición de la población diagnósticos asequibles que eviten que personas infectadas transmitan la enfermedad sin saberlo.

“El sida se contagia por sangre y fluidos corporales sexuales; por transfusiones en países sin controles adecuados o por agujas contaminadas. No se adquiere por la saliva, el sudor, la orina ni deposiciones, salvo que esos fluidos estén contaminados con sangre y tomen contacto con mucosas de otras personas. Por lo tanto, en la vida cotidiana, es muy poco probable que haya transmisión fuera del ámbito señalado”, concluye el especialista.

Equipo de Infectología