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La mamografía puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte

Las lecciones de María Paz Valenzuela:

La mamografía puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte

01/10/2018
2 min lectura

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El 19 de mayo pasado, María Paz Valenzuela alcanzó la cumbre del monte Everest. Una hazaña que no solo coronó su trayectoria como montañista, sino que fue un potente testimonio de su batalla contra el cáncer de mama y un mensaje de superación para las mujeres que sufren la enfermedad.

La conquista de la cima más alta del mundo tuvo lugar justo un año después del momento en que le fue detectada la enfermedad, hasta entonces una realidad lejana para ella. Ninguna mujer de su familia la ha sufrido, y su exigente actividad deportiva, buenos hábitos de alimentación y ausencia de síntomas, la mantenían tranquila en cuanto a que su salud estaba en perfectas condiciones. Pero un examen anual de rutina le reveló lo contrario: la presencia de cinco puntos cancerosos multifocales en su mama izquierda.

Para ella –que se encontraba preparando el ascenso del Mt. Denali, en Alaska–, recibir ese diagnóstico “detuvo el mundo, ya que jamás imaginé que algo así me podría ocurrir”. Pero reconoce que sin esa mamografía, “no hubiésemos sabido nada hasta cuando ya fuese muy tarde”.El tratamiento comenzó con una mastectomía y siguió con ocho sesiones de quimioterapia a lo largo de siete meses. “Aprendí a vivir día a día, ya que con tu cuerpo cada vez más debilitado debes ir avanzando hasta el final. En este camino duro y complejo, fui muy afortunada de haber recibido la atención de Clínica Alemana, cuyo apoyo fue fundamental”, resume sobre el proceso que culminó el 14 de diciembre pasado, día en el que completó su tratamiento y comenzó a hacer realidad su cruzada.

El valor del autocuidado

De las experiencias de su lucha contra la enfermedad, María Paz Valenzuela ha dado forma a un conjunto de lecciones que son los pilares de su mensaje, como es el valor del autocuidado visto como una responsabilidad personal y también como una forma de proteger a la familia. En ese entendido, y acompañada por sus médicos tratantes, explicó los detalles del caso a sus hijas. “Si bien mi cáncer no es hereditario, ellas se tienen que preocupar igual que cualquier otra mujer, ni más ni menos”, subraya. En efecto, el cuadro de María Paz Valenzuela es similar al de la mayoría de las personas diagnosticadas en cuanto a no tener antecedentes entre sus parientes.

Sus hijas Elisa y Natalia Jordán se integraron activamente al proyecto en el Everest formando el núcleo del equipo que preparó la campaña en el verano pasado. En abril viajaron a Nepal para preparar el ascenso. “Decidí hacer de mi cáncer y de esta expedición, algo potente para decir en forma enérgica, y con propiedad, que uno puede curarse y que para eso la detección precoz es indispensable”, sostiene. De su éxito en superar la enfermedad y en conquistar la cumbre más alta, María Paz Valenzuela rescata otros consejos para las mujeres diagnosticadas: respetar cada proceso con sus ritmos; creer en el equipo sabiendo entregar el control de la situación, y pedir ayuda a tiempo.

 

Detección precoz

El cáncer de mama es la primera causa de muerte oncológica femenina en Chile. “Perder dos mil mujeres al año producto de una enfermedad que no se trató a tiempo, me duele en el alma. Mi sueño es que todas sepan la importancia de dar prioridad a este examen después de los 40 años, que puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Más si está considerada en la Ley GES”, enfatiza la montañista.

Junto con destacar el valor de esta cruzada para muchas pacientes, la doctora Jamile Camacho –médico tratante de María Paz Valenzuela en el Centro de la Mama de Clínica Alemana– señala que la institución ha implementado un Programa de Detección Precoz con procedimientos de imágenes y consulta a especialistas, además del seguimiento al detalle de los resultados. Una alternativa que cobra mayor relevancia en octubre, Mes Internacional del Cáncer de Mama.

“La invitación es a realizarse los exámenes radiológicos como la mamografía, para así disminuir la mortalidad por esta causa”, explica la doctora Camacho.