Hepatitis virales: Prevención, detección y tratamientos

Hepatitis virales: Prevención, detección y tratamientos

15/07/2021
1 min lectura

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La hepatitis es la inflamación del hígado y puede ocurrir por diversas causas: por autoinmunidad, exceso de alcohol, ingesta de medicamentos y, en su presentación más frecuente, hablamos de hepatitis virales.

Estas últimas suceden producto de una infección por uno de los 5 virus que pueden infectar al hígado selectivamente: A, B, C, D y E.

Síntomas de las hepatitis virales

De acuerdo con lo comentado por el doctor Edgar Sanhueza, gastroenterólogo de Clínica Alemana, los síntomas con los que podemos relacionar una hepatitis viral son:

  • Malestar general.
  • Decaimiento.
  • Falta de apetito.
  • Coloración amarilla de la piel.
  • Orina más oscura que de costumbre.

Si cualquiera de estos virus ataca al hígado y no es detectado precozmente, pueden llegar a desencadenar complejas enfermedades, como una insuficiencia hepática y cáncer en este órgano.

Por esto, aprender sobre su contagio y cómo podemos prevenirlas se vuelve sumamente relevante, explica el experto.

¿Cómo se contagia una hepatitis viral?

Según el doctor Sanhueza, la forma de contraer este tipo de hepatitis va a variar de acuerdo con cada uno de los virus:

Hepatitis A y E: transmisión a través de ingesta de alimentos o aguas contaminadas.
Hepatitis B: transmisión sexual, contacto directo con sangre contaminada o a través de la placenta de la madre al feto.
Hepatitis C: por exposición a sangre infectada con el virus.
Hepatitis D: por exposición a sangre infectada con el virus y fluidos corporales.

Dicho esto, podemos entender que la prevención de cada uno de estos virus también va a variar caso a caso. Desafortunadamente, no todos se pueden evitar tan fácilmente.

Hepatitis A: con vacuna, buena higiene (lavado de manos) y evitando el consumo de alimentos y aguas que puedan estar contaminados.
Hepatitis B: con vacuna y con relaciones sexuales seguras o protegidas.
Hepatitis C: evitando el contacto con sangre contaminada, no existe una vacuna para este virus.
Hepatitis D: no hay vacuna y siempre está asociada al virus B.
Hepatitis E: no tiene vacuna, pero se puede prevenir con buena higiene (lavado de manos) y evitando el consumo de alimentos y aguas que puedan estar contaminados.

Diagnóstico y tratamiento

Una vez que logras identificar los síntomas de una hepatitis viral, es sumamente importante que consultes con un especialista y le describas lo que estás sintiendo. De esta forma, si tus pruebas hepáticas salen alteradas tendrás que realizarte un examen de sangre específico para cada hepatitis con el fin de confirmar el diagnóstico, dice el gastroenterólogo de Clínica Alemana.

La hepatitis A no tiene un tratamiento específico, pero la gran mayoría de las veces es de curso benigno. Sin embargo, las hepatitis B y C pueden controlarse con medicamentos antivirales. Por su parte, la hepatitis de tipo E se trata sólo cuando pasa a convertirse en crónica. 

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