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Actividades extraprogramáticas para niños: Cuándo sí y cuándo no?

Actividades extraprogramáticas para niños: Cuándo sí y cuándo no?

20/03/2012
1 min lectura

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En promedio, un niño estásiete horas en el colegio. A esto se suman las actividades extracurriculares, ya sea dentro de la institución o fuera de ella, por lo que podría pasar más denueve horas fuera de la casa. Luego, debe llegar a hacer las tareas y/o estudiar.

El doctor Alfonso Correa, jefe de la Unidad de Psiquiatría Infantil de Clínica Alemana, explica que aprender a usar el tiempo es una tarea permanente, dentro de la cual se debe optar entre intereses a corto plazo (gratificaciones del momento); mediano plazo (compromiso con un amigo o estudiar para una prueba) y largo plazo (prepararse para ir a la universidad), así como aprender a valorar el tiempo libre y de ocio.

Dentro de este contexto, las actividades extraprogramáticas sirven para complementar estos propósitos dentro de lo que el niño y su familia consideren apropiado, por lo que son útiles, pero no imprescindibles. “Mientras más tiempo el niño pueda compartir con las personas que son afectivamente significativas y esto sea una estimulación emocional y cognitiva, menos requiere de actividades extracurriculares”, enfatiza el especialista.

Un tiempo equilibrado puede ser dos veces por semana y pueden desarrollarse a cualquier edad. Entre los beneficios que aportan están la diversificación de actividades, lo que permite el desarrollo en áreas que, generalmente, no se incluyen en la educación formal. Tambiénfacilita la socialización en instancias distintas yel uso del tiempo en actividades sanas que le restan horas al uso de 'pantallas' (televisión, computador, consolas, entre otras).

Como desventaja, el doctor Correa advierte que, a veces, no dejan tiempo para el ocio, del cual surge la meditación, estimula la capacidad de escuchar, la receptividad y el poder decantar lo que se vive agitadamente en otras instancias, además de ser una apertura a lo nuevo, permitiendo el desarrollo de la creatividad.

Asimismo, resta tiempo para compartir en familia, algo que, en ocasiones, los padres olvidan. También se puede experimentar una sobrecarga de exigencias. “La sobreexigencia y sobrecarga en un niño es perjudicial. Es importante un equilibrio y tener cuidado con el sentido que se le da a lo que realiza”, destaca.

Qué actividad extraprogramática elegir depende de los intereses del niño y de lo que se quiere estimular. Las artísticas, deportivas y socio-recreativas son útiles tanto para menores tímidos como para los más extrovertidos o impulsivos. En ambos casos, lo que necesitamos es aumentar la sensación de competencia, el conocimiento de sí mismos, la capacidad de resolver conflictos y el fortalecimiento de habilidades sociales.

El especialista aconseja que cuando las actividades son imprescindibles por condiciones familiares específicas, lo primero que deben hacer los padres es incentivar al niño y hacerlo partícipe de la elección. Si aun así no quiere participar, entonces hay que hacerlo elegir entre varias alternativas.

Unidad de Psiquiatría Infantil

Teléfono: 2101015