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Criptorquidia: testículos sin descender

Criptorquidia: testículos sin descender

28/05/2012
1 min lectura

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Entre el séptimo y octavo mes de gestación, en el caso de los varones, los testículos comienzan a bajar hacia la bolsa escrotal. Sin embargo, entre el 0,3 y 0,8% de los niños presenta la interrupción de este proceso. Es decir, sufren de criptorquidia. “Esta ocurre cuando un testículo queda en algún lugar del descenso normal (orificio inguinal, entre el orificio inguinal y la entrada de la bolsa, o dentro del abdomen) y, en forma permanente, no baja al escroto. Aproximadamente, el 85% de los casos se presenta de manera unilateral”, explica el doctor Ricardo Zubieta, urólogo infantil de Clínica Alemana.

¿En qué fijarse?

Si bien son los especialistas quienes diagnostican la criptorquidia, los padres también pueden poner atención a ciertas señales:

• El testículo no se palpa al tocar la bolsa escrotal.
• Se percibe una asimetría entre los testículos: una parte de la bolsa se ve llena y la otra no.

Tratamiento: entre los 6 y 24 meses

En algunos casos, el o los testículos logran descender durante el primer semestre de vida, sin necesidad de recurrir a un tratamiento. De lo contrario, la alternativa es la orquidopexia, una intervención quirúrgica que reubica al o los testículos de manera correcta. “La mayoría de las veces se hace una incisión inguinal para localizar el testículo y liberarlo del lugar donde se ubica. Luego se conduce hacia la bolsa y se pexia (fija) en ella”, comenta el doctor Zubieta.

Después de la operación, la herida cicatriza al cabo de una semana y las reacciones inflamatorias desaparecen alrededor del tercer mes. Durante ese periodo, es importante que el paciente se controle para hacer un seguimiento del testículo y su desarrollo.

Antes se pensaba que la operación podía esperar hasta la edad prepuberal, luego este periodo bajó a seis años y más tarde a cuatro. Actualmente, las investigaciones en la materia han demostrado que las consecuencias de la criptorquidia se producen desde los 24 meses. “Hay estudios que señalan que el testículo que está fuera de la bolsa, debido a la diferencia de temperatura, puede sufrir daños en sus células germinales o reproductivas a partir de los dos años”, agrega el especialista.

Existe otra condición parecida a la criptorquidia, pero que, a diferencia de esta, no requiere cirugía: el testículo retráctil o en ascensor. “En estos casos el testículo sube y baja de la bolsa porque el cremaster, que es el músculo que lo envuelve, es muy retráctil. La condición normal de todo músculo es estar relajado la gran mayoría del tiempo y, en este caso, eso permite que el testículo esté dentro de la bolsa”, señala el doctor Zubieta.

Consecuencias:

Una criptorquidia no corregida conlleva una serie de riesgos para el paciente:

• El testículo afectado tendrá un desarrollo inadecuado y ciertos grados de atrofia.
• Las células germinales se dañan mucho y, por ende, ese testículo tendrá problemas de fertilidad.
• El riesgo de exposición a traumatismos aumentará.

• El testículo mal ubicado tendrá mayor posibilidad de malignizarse.

Departamento de Pediatría

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