Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

La verdad sobre el hijo del medio

La verdad sobre el hijo del medio

06/10/2012
2 min lectura

Compartir en:

De carácter muy fuerte, más independiente, rebelde o tímido, el conflictivo de la casa. Esto y mucho más se dice del hermano del medio, también conocido como el sándwich de la familia. ¿Es un mito, coincidencia o realidad?

“Existe mucho de mito. Se han descrito características que serían más propias para cada uno de los hermanos, según su orden de nacimiento, sin embargo, el lugar entre los hermanos es una variable más de un conjunto de elementos que influyen”, explica Anamaría Dávila, psicóloga infantil de Clínica Alemana.

Por ejemplo, el mayor es más seguro de sí mismo, más dominante y suele tener dificultades para tolerar la frustración; el “hijo único” no ha experimentado el destronamiento que se sufre con la llegada de nuevos hermanos, lo que lo hace tener escasa oportunidad de aprender a rivalizar y a compartir, tiende a ser algo egocéntrico y se siente exigido con las expectativas de los padres. El menor, dependiendo de la diferencia de edad con los demás, puede ser especialmente autónomo, desarrollar destrezas físicas tempranamente y desenvolverse con mayor naturalidad gracias a la costumbre de “seguir” a sus hermanos mayores. Sin embargo, si es muy regalón y consentido, puede ser especialmente dependiente y manipulador, exigiendo que toda la familia haga su voluntad.

En tanto, el “hermano del medio” suele sentir que no tiene un lugar definido al interior de la familia, a veces se siente descuidado y poco considerado, lo que le genera sentimientos de inseguridad y una autoestima pobre. Sin embargo, en ocasiones adopta el rol del mediador o conciliador.

La especialista agrega que “la conformación del grupo familiar influye en que este integrante se sienta más o menos dejado de lado. Si todos los hermanos son del mismo sexo, probablemente va a ser más difícil establecer una clara diferencia entre ellos, mientras que si el hijo del medio es de otro sexo, tendrá características que lo hacen especial”.

Los padres tienen un importante rol en evitar que el hijo del medio tenga un problema, para esto se recomienda que, si un niño es demasiado condescendiente o sumiso con sus hermanos, los padres intervengan para evitar que se generen dinámicas rígidas y estereotipadas. Por ejemplo, cuando dice con frecuencia “siempre” o “nunca” en relación a los privilegios de cada uno de los hermanos, es bueno reevaluar las pautas de crianza que se están implementando.

“Asimismo, es importante estar atentos a sus necesidades y características individuales, abriendo instancias para que pueda asumir un rol positivo y significativo al interior de la familia. Es bueno generar situaciones individuales con él, darle responsabilidades acorde a sus destrezas y aptitudes, generándole así un espacio especial para él”, recomienda Anamaría.

Los sí y los no con el hijo del medio

Hay que:
-Favorecer que se sienta querido y valorado por toda su familia.
-Intentar darle espacios individuales con ambos y cada uno de sus padres, destacando sus cualidades y destrezas.
-Estar atentos a las dinámicas relacionales que se dan entre los hermanos y poner límites claros cuando hay situaciones de abuso o maltrato.

No hay que:
-Permitirle guardar obediencia y sumisión absoluta a su hermano mayor, pues se debe favorecer el respeto mutuo entre los miembros de la familia.
-Ser cómplice de cualquier actitud del hermano mayor relacionada con ejercer autoridad y poder sobre los demás hermanos.

 

Departamento de Pediatría

Teléfono: 2101015