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Acidez estomacal: una molesta sensación

Acidez estomacal: una molesta sensación

12/05/2013
1 min lectura

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La “acidez estomacal” puede carcaterizarse como una sensación de ardor dolorosa que se inicia en la parte alta del abdomen y asciende en forma variable por detrás del esternón. El término técnico o médico para este síntoma es pirosis y se atribuye al paso retrógrado del contenido ácido del estómago al esófago.

Al respecto, el doctor Antonio Rollán, gastroenterólogo de Clínica Alemana, explica que “el término 'acidez' es una expresión empleada coloquialmente para referirse a un conjunto variado de molestias o síntomas que pueden ser muy distintos para diferentes personas y que tienen en común el ser atribuidas a la acción nociva del ácido gástrico sobre el tubo digestivo”.

Si por “acidez” se entiende la molestia descrita como pirosis, su causa es generalmente el reflujo gastroesofágico (RGE).

Esto es más frecuente en la adultez, y sobre todo en hombres. Los factores de riesgo incluyen la obesidad y ciertas costumbres dietéticas, tales como comer muy tarde en la noche, ingerir alimentos con alto contenido de grasas o proteínas y ciertos aliños. Existe también alguna susceptibilidad genética, ya que se aprecia una tendencia hereditaria.

Para evitar esta molestia, el especialista recomienda mantener un peso adecuado, cenar 2-3 horas antes de acostarse y evitar comidas muy abundantes y aquellos alimentos que individualmente induzcan los síntomas. En aquellos que sufren molestias predominantemente nocturnas, es recomendable levantar la cabecera de la cama al menos 15 cms.

 

Además de las medidas dietéticas, el tratamiento se basa en la utilización de medicamentos que reducen en forma efectiva y prolongada la secreción de ácido gástrico, entre los que se destacan los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, esomeprazol, lansoprazol, pantoprazol y rabeprazol, entre otros).

 

El reflujo gastroesofágico se considera una enfermedad cuando es muy frecuente -dos veces por semana o más-, y obliga a utilizar antiácidos o medicamentos para controlar los síntomas o se asocia a daño en la mucosa del esófago. En algunos casos existen también manifestaciones extra esofágicas, como tos, asma bronquial, disfonía (ronquera) e incluso erosiones dentales. “Se trata habitualmente de una condición crónica, aunque los síntomas pueden presentarse en forma intermitente”, explica el gastroenterólogo.

Servicio de Gastroenterología