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Niños: cómo y cuándo ponerles límites?

Niños: cómo y cuándo ponerles límites?

31/03/2013
1 min lectura

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En muchas ocasiones, los hijos ponen a prueba los nervios de los padres con sus pataletas y desobediencias: no cumplen horarios, se niegan a almorzar o hacer las tareas, o se rebelan frente a una orden. ¿Qué hacer en estos casos? Ana Marina Briceño, psiquiatra infantil de Clínica Alemana, explica que establecer límites y reglas permite generar una adecuada convivencia y educar a los pequeños para llevar una buena vida ahora y a futuro.

¿Cómo hacerlo?
La especialista recomienda establecer normas claras en el hogar, que estén consensuadas entre todos los adultos que participan en el cuidado del niño. De lo contrario, se puede generar una confusión en el pequeño y un conflicto entre sus cuidadores.

En términos concretos, los límites dependen mucho de la edad. “Es necesario tener horarios de almuerzo, de descanso, de exposición a pantallas y video juegos, y de tareas. En los adolescentes, hay que establecer normas con respecto a las salidas a fiestas. También es importante destacar los límites en el trato entre los miembros de la familia, para lo cual los adultos deben servir de ejemplo”, explica la especialista.

Para lograr que estas medidas tengan el efecto esperado, cada límite debe tener asociada una consecuencia lógica negativa en caso de que no se cumpla. Por ejemplo: si no hace la tarea, no puede ver televisión, o si un adolescente llega después de la hora permitida, no puede asistir a la próxima fiesta. “Al ver que existen consecuencias negativas que no les convienen, se esforzarán por cumplir con las normas”, sostiene la psiquiatra.

¿Qué consecuencias puede acarrear el no ponerle normas a los niños?
'Que no aprendan que la frustración es parte de la vida y, por ende, que les cueste demasiado tolerarla en otros ambientes, situación que ocurrirá inevitablemente. En general, los pequeños que crecen con pocos límites son más propensos a hacer rabietas o incluso podrían llegar a tener conductas de autoagresión en la adolescencia, debido a la dificultad de manejar experiencias negativas', responde la psiquiatra.