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Mayores de 80 años: viviendo la cuarta edad

Mayores de 80 años: viviendo la cuarta edad

23/08/2015
1 min lectura

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“Quienes tienen más de 80 años son, dentro de los adultos mayores, el grupo etario que más ha crecido, y se espera que a partir de 2025 ese crecimiento sea explosivo”, asegura el doctor Eric Blacke, geriatra de Clínica Alemana.

Agrega que, actualmente, quienes entran a la cuarta edad –más de 80 años- tienen más conciencia de que la vida no se acaba ahí, sino que aún quedan muchos años por delante, agrega el especialista. Estánmás interesados en cómo mantener una mejor salud física y mental, por su propia calidad de vida y para no ser una carga para sus hijos. Asimismo, están más conscientes de sus posibilidades de asociarse y relacionarse con pares y muchos le han perdido el miedo a vivir en un hogar de ancianos, porque les abre posibilidades que viviendo solos no tienen.

Este grupo etario se demuestra más interesado en mantener una mejor salud física y mental, por su propia calidad de vida y por no representar una carga para sus hijos.

En general, a esta etapase presentan las mismas enfermedades que en edades más tempranas, pero afectan a una mayor proporción de personas. Estas sonhipertensión arterial,diabetes mellitus,enfermedades respiratorias crónicas,trastornos de la audición y de la visión eincontinencia urinaria, por nombrar algunas.

Hay otras que derivan de las anteriores, en forma de secuelas o etapas avanzadas, como los accidentes cerebrovasculares, la insuficiencia cardiaca, respiratoria o renal severas.Estas, a su vez, pueden producir otros problemas, como los trastornos de la movilidad con mayor riesgo de caídas y formación de escaras; y de la deglución, lo que aumenta el riesgode desarrollar neumonías por aspiración.

Los trastornos cognitivos, dentro de los cuales el más frecuente es la enfermedad de Alzheimer, alcanzan a algo menos de la mitad de la población mayor de 85 añosy pueden generar accidentes en personas en que no han sido detectados y siguen viviendo solas o conduciendo automóvil.

La consecuencia última es la pérdida de la independencia en las actividades de la vida diaria, requiriendo ayuda para bañarse, vestirse, trasladarse, tomar sus medicamentos y alimentarse, entre otras.

Recomendaciones para una cuarta edad saludable

La prevención es diversa y debiera comenzar en edades jóvenes controlando los factores de riesgo cardiovascular, tales como el tabaco, el sedentarismo y la obesidad.

En edades medias, es importante detectar precozmente la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol elevado, con el fin de evitar daños que se manifiestanen la vejez.

El ejercicio en todas las edades, adaptado a cada edad, ayuda no solo a controlar los factores de riesgo cardiovascular, sino también a reducir la sarcopenia o pérdida de la masa muscular y a evitar el desacondicionamiento físico, que finalmente deriva en pérdida de la autovalencia.

Cuando estos problemas ya existen, la prevención requiere protección del adulto mayor frágil y en riesgo de perder su independencia, ofreciéndole un ambiente protegido e intentando rehabilitar y recuperar capacidades perdidas.

Equipo de Geriatría
Teléfono: 222101101