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Los daños irreversibles que el ruido puede causar en el oído

Los daños irreversibles que el ruido puede causar en el oído

24/04/2017
3 min lectura

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Este 26 de abril se celebra el Día Internacional de la Concientización Respecto al Ruido, fecha instaurada por el Center of Hearing and Communication (CHC) de New York y apoyada por múltiples instituciones, con el objetivo de alertar sobre las negativas consecuencias de la contaminación acústica en la salud de las personas, específicamente en la capacidad de oír o escuchar.

Es frecuente que el paciente que ya tiene establecido este daño, llamado trauma acústico, se queje de un ruido molesto en sus oídos (tinnitus) incluso antes de notar que oye menos.

El doctor Gonzalo Bonilla, otorrinolaringólogo de Clínica Alemana, explica que la exposición excesiva a ruidos intensos por un periodo de tiempo prolongado puede causar una pérdida de audición. “Si bien después de asistir a un concierto o a una fiesta es normal que se experimente la sensación de ‘oído tapado’, si la exposición a sonidos de alto volumen es muy frecuente o el ruido es muy intenso, esta disminución de audición puede hacerse permanente e irreversible, dado que se produce un daño en el órgano de Corti, aparato receptor de la audición que no tiene la capacidad de regenerarse”, dice.

En Chile, la ley establece que un trabajador puede estar expuesto a un ruido de 85 decibeles por un máximo de ocho horas diarias, pero el tiempo permitido varía según la intensidad del sonido. “Hay varios ruidos de muy corta duración y muy intensos que pueden producir un daño, como una explosión, un disparo o un neumático que se revienta. Puede ser menos de un segundo, pero la intensidad es tal que puede desencadenar consecuencias irreversibles”, afirma Bonilla.

Muchos de los que padecen de una pérdida auditiva no se percatan de la disminución del sentido de la escucha, y por lo que general consultan por molestias asociadas. “Lo más probable es que al inicio el paciente no sea capaz de darse cuenta del daño auditivo, por lo que sólo se podrá diagnosticar mediante una audiometría, examen que mide la audición. Es frecuente que el paciente que ya tiene establecido este daño, llamado trauma acústico, se queje de un ruido molesto en sus oídos (tinnitus) incluso antes de notar que oye menos”, indica el otorrinolaringólogo.

Síntomas de daño auditivo

  • Oír menos, por lo que los pacientes dejan de participar en conversaciones para evitar pedir que les repitan tantas veces el diálogo.
  • Experimentar algunas distorsiones del sonido, como confundir una palabra con otra. Esto les produce problemas para mantener una conversación fluida.
  • Trastornos psicológicos: al estar permanentemente expuestos a ruidos fuertes, estos pacientes pueden experimentar ansiedad, alteraciones del ánimo, e incluso trastornos del sueño.

Cuidado con el uso de audífonos a todo volumen

Mil cien millones de jóvenes entre 12 y 35 años están en riesgo de padecer pérdida de audición por su exposición al ruido en contextos recreativos, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud. Casi el 50% de ellos está sometido a niveles de ruido perjudiciales por el uso de dispositivos de audio personales como reproductores de MP3 y teléfonos inteligentes, mientras que alrededor del 40% lo está por su presencia en clubes, discotecas y bares.

“El uso frecuente y prolongado de audífonos a alto volumen puede producir un daño auditivo irreversible. El aparato en sí no es nocivo, sino que puede perjudicar nuestra salud por el uso incorrecto que le demos. Por ejemplo, una mala práctica es utilizarlos en lugares muy ruidosos, ya que allí tendemos a subir el volumen del auricular para que nuestra música ‘destaque’ por sobre el ruido de fondo. En esta situación, generalmente los pacientes creen que están oyendo a un volumen bajo o moderado, cuando en realidad puede estar muy fuerte”, describe el doctor Bonilla.

Además de reducir el tiempo de uso de los audífonos a menos de una hora diaria, se recomienda mantenerlos a bajo volumen. “Una de las reglas para cumplir con esa meta es que cuando se está escuchando música con auriculares, el resto de las personas no debe oírlo, y si lo hacen es que la intensidad está más alta de lo necesario”, sostiene el especialista.

El tipo de audífono es uno de los factores a tomar en cuenta a la hora de controlar la exposición al ruido o sonidos con fines recreativos. “El mejor auricular es el que aísle más los oídos del ruido externo, es decir, los que cubren completamente la oreja. Si se requiere alguno con mayor sofisticación, existen audífonos con la función ‘cancelación de ruido’ que permiten reducir los sonidos externos. Estos últimos tienen un precio más elevado, pero pueden ser una buena inversión para los fanáticos de la música”, concluye el otorrinolaringólogo Gonzalo Bonilla.

Medidas para evitar daños auditivos

  • No crear ruidos molestos e innecesarios, como abusar de la bocina del auto, hablar a gritos, etc.
  • Usar algún tipo de protección sonora, como tapones o auriculares, en lugares donde hay altos niveles de contaminación acústica o en algunas situaciones recreativas como práctica de tiros o caza.
  • Alejarse de la fuente de ruidos fuertes: trasladarse a lugares más silenciosos dentro de sitios como discotecas o pubs, y evitar ubicarse cerca de los altavoces en eventos deportivos.

Equipo de Otorrinología