Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

Educación física optativa en 3° y 4° Medio y sus implicancias en la salud

Educación física optativa en 3° y 4° Medio y sus implicancias en la salud

28/06/2019
2 min lectura

Compartir en:

Uno de los mayores desafíos para quienes trabajamos en salud es controlar y mejorar enfermedades a través de cambios de hábitos. Dentro de las intervenciones no farmacológicas para tratar ciertas patologías, el ejercicio y la educación física es uno de los elementos fundamentales y de mayor retorno.

A pesar de que la evidencia en este sentido es contundente, uno de los retos sanitarios más urgentes y relevantes a nivel mundial es la adherencia de las personas a mantener una actividad física regular y en la intensidad recomendada durante el ciclo vital.

Los datos no dejan espacio para las dudas. Una realidad alarmante en nuestro país refleja la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017: un 86,7% de nuestra población es sedentaria.l Para dimensionar el costo que esto tiene, basta con revisar algunos antecedentes: según la Organización Mundial de La Salud (OMS) la inactividad física constituye el cuarto factor de riesgo más importante de mortalidad en todo el mundo (6% de defunciones a nivel mundial); sólo la superan la hipertensión (13%), el consumo de tabaco (9%) y el exceso de glucosa en la sangre (6%). Además, se estima que además es la principal causa de los cánceres de mama y de colon (entre el 21 y 25%), en un 27% de la diabetes y, aproximadamente, en un 30% de las cardiopatías isquémicas.

Visto en positivo: está demostrado que la actividad física practicada con regularidad reduce el riesgo de cardiopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo II, hipertensión, cáncer de colon, de mama y depresión. Además, es un factor determinante en el consumo de energía, por lo que es fundamental para controlar el peso.

En mayo de 2004, la Asamblea Mundial de la Salud entregó orientaciones con respecto a la llamada “Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud”, y recomendó que los estados miembros desarrollen planes de acción y políticas nacionales para incrementar los niveles de actividad física.

Es importante recordar que en 2017 los Ministerios de Salud, Deporte y Educación, firmaron un documento denominado “Recomendaciones para la Práctica de Actividad Física según Curso de Vida”, en el que relevaban la importancia y el compromiso con la actividad física, especialmente en escolares. Entre los muchos argumentos que se tomaron en cuenta al momento de elaborar estas directrices, están los beneficios que ha demostrado el ejercicio en el corto y largo plazo en los procesos cognitivos y de memoria.

Estas razones colocan al ejercicio como una de las más importantes medidas de transformación sanitaria. Significaría un extraordinario ahorro futuro en la carga de enfermedad y discapacidad en las próximas generaciones, por lo que debemos instalarlo en nuestros jóvenes como un hábito perdurable.

Entonces ¿qué mensaje les damos a estos chilenos si la institucionalidad otorga un carácter optativo a la práctica de educación física? ¿Decidimos entonces ignorar todas las recomendaciones internacionales y nacionales de asegurar una dosis mínima de actividad deportiva en nuestros jóvenes? ¿Cómo desarrollaremos el amor por el deporte, para mantenerlo como hábito en la adultez?

Por todo lo anterior, parece al menos cuestionable la decisión de transformar en optativa la asignatura de Educación Física en 3° y 4° Medio de los establecimientos educacionales chilenos.

Lograr una adherencia a la práctica deportiva es vital si queremos revertir los problemas de salud en la población, ya que lograremos generar hábitos que perdurarán en el tiempo.

Es nuestra responsabilidad encontrar alternativas atractivas para los adolescentes e incorporarlas en la malla curricular. No podemos darnos el lujo de ir en sentido contrario.

*Columna de la doctora Tania Gutiérrez, Jefe Rehabilitación Alemana Sport y Jefe Medicina Física y Rehabilitación, Clínica Alemana.