Trabajo de parto: Recomendaciones para facilitarlo

Trabajo de parto: Recomendaciones para facilitarlo

13/07/2021
2 min lectura

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El trabajo de parto es una experiencia que, en muchos nacimientos, implica un encuentro con lo desconocido. A pesar de que se trata de un proceso natural en cada embarazo, ocurre una descarga hormonal que se puede ver afectado por el ambiente y los sentimientos del momento. Por esto, es importante que si estás en trabajo de parto te comuniques con tu equipo tratante.

¿Cuándo comienza el trabajo de parto?

Identificar el trabajo de parto puede ser un ejercicio complejo, especialmente cuando se trata de madres primerizas, explica Alexandra Salas, enfermera matrona del Centro de Extensión de Clínica Alemana.

Sin embargo, el especialista indica con qué elementos podrá identificar si efectivamente te encuentras en trabajo de parto o no.

En este contexto, asegura que este proceso comienza cuando las contracciones son rítmicas, intensas y prolongadas ¿Cómo identificarlas? “Las contracciones se presentan como una sensación de abdomen rígido, que puede durar solo unos segundos, pero a medida que va avanzando en el tiempo el trabajo de parto, incluso un minuto o minuto y medio. Hablamos de contracciones de trabajo de parto cuando estas llegan a ser una cada 5 minutos, durante al menos una hora. Cada contracción debe durar al menos 1 minuto ”, dice la experta.

Asimismo, explica que este tipo de contracciones no se pueden controlar y permitir 3 importantes hitos:

  • El borramiento del cuello.
  • La dilatación del cuello del útero.
  • El descenso del feto.

Etapas del trabajo de parto

  1. Dilatación: es la etapa más larga y comienza junto con las contracciones hasta el borramiento y la dilatación completa del cuello del útero. Se divide en 2 fases: latente y activa.
  2. Expulsivo: inicia con la dilatación completa y dura hasta la salida del feto.
  3. Alumbramiento: se considera desde el nacimiento y finaliza con la expulsión completa de la placenta.

El piso pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que tapizan la cavidad inferior del abdomen y deben tener la fuerza suficiente para soportar el peso de nuestros órganos internos, como lo son la vejiga, el útero y el recto. De esta forma, su función es de soporte y además asegurar el correcto control de esfínteres y el vaciado.

Pero esto no es todo, porque el suelo pélvico toma vital importancia durante todo el embarazo, porque debe soportar todo el peso de la guagua. Asimismo, durante el trabajo de parto será el encargado de facilitar la fase expulsiva. Es por esto que es necesario que tu piso pélvico se encuentre en óptimas condiciones para asegurarte un buen parto.

“Para que la guagua atraviese estos músculos en la fase final del parto, necesitamos que se encuentren firmes pero flexibles a la vez, porque si está muy rígida podría ocurrir un desgarro muscular”, dice la especialista.

Principios del trabajo de parto

Una vez llegado el gran momento, es sumamente relevante considerar que “para un buen parto vaginal se requiere que la guagua idealmente esté con la cabeza hacia abajo y la columna del lado izquierdo de la pelvis. Con posición hacia la línea media con piernas y brazos hacia adentro ”.

¿Cómo lo logramos? Para esto existen 3 principios del trabajo de parto. Así, tomar ciertas posturas durante las contracciones nos permitirán posicionar a la guagua y facilitar la apertura del estrecho superior de la pelvis.  

  1. Verticalidad e inclinación del tronco: al momento de tener una contracción, debes alinear con el centro de gravedad para promover que la cabeza de la guagua se alinee con el cuello del útero.
  2. Movimiento y pelvis libre: favorece la deformación paulatina de los tejidos.
  3. Apertura de las piernas: favorece la apertura del estrecho superior de la pelvis. 

Revisa las posturas que te ayudarán a favorecer los principios de trabajo de parto en la siguiente charla: