Niños: consejos para evitar accidentes en piscinas

Niños: consejos para evitar accidentes en piscinas

28/11/2022
2 min lectura

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Se calcula que en el mundo mueren cada año alrededor de 236 mil personas por ahogamiento, lo que la convierte en la tercera causa de muerte por traumatismo no intencional en el mundo según cifras publicadas en 2021 por la Organización Mundial de la Salud. 

La edad es uno de los principales factores de riesgo. En Chile, la asfixia por inmersión es la primera causa de muerte en niños entre 1 y 4 años de edad según el Ministerio de Salud. En la mayoría de los casos, los niños estaban siendo supervisados por un adulto.  

Es por ello muy importante que tomes las medidas necesarias para evitar este tipo de accidentes, que se multiplican en verano, y que sepas qué hacer en caso de que se produzcan. 

Cómo prevenir ahogamientos 

1. Constante supervisión 

  • Nunca pierdas de vista a los niños cuando están cerca de una piscina, río, mar e incluso en la tina. 
  • Si no sabe nadar, debes estar a una distancia máxima de un brazo.
  • Evita las distracciones como uso del celular, computador o televisión.
  • Pon mucha atención también a los niños mayores que tienen algún tipo de discapacidad o enfermedad que pueda llevarlos en algún momento a perder el control de sus movimientos.
  • No te confíes. Aunque los niños ya hayan aprendido a nadar, pueden ahogarse igual por el peso de la ropa, por una contusión de cráneo producto de algún piquero o bien por el nerviosismo que le produce la caída.  

 

2. Evitar situaciones de riesgo 

  • Debes desalentar la realización de chinitas, piqueros u otras actividades de carácter brusco. 
  • Los niños no deben comer caramelos u otros alimentos duros ni masticar chicles mientras están en la piscina puesto que pueden atragantarse.
  • Bicicletas, autitos, triciclos, entre otros, son aparatos que no deben estar cerca de la piscina porque el menor se puede resbalar, golpear la cabeza y caer al agua inconsciente. Además, lo pueden usar como “escalera” para trepar la reja en un momento de descuido. 

 

3. Pon atención a la hora de seleccionar flotadores 

  • Los menores deben usar chaleco salvavidas adecuado a su peso y tamaño. Para ello debes leer la etiqueta y verificar si es el que corresponde.  
  • Las “alitas” o “flotadores de brazo” no son confiables, ni recomendables porque no mantienen la cabeza fuera del agua. 
  • No deben usarse juguetes que flotan como salvavidas. 

 

4. Medidas de protección en la piscina 

  • Deben colocarse rejas a su alrededor de al menos 1,50 metros de altura con barrotes separados por 15 centímetros como máximo, para que el niño no pueda pasar la cabeza. La puerta se debe abrir hacia fuera, con un dispositivo de cierre automático y cerradura. 
  • Ten en cuenta que las cubiertas de piscina no remplazan la reja porque no impiden que el menor se sumerja. 
  • La alarma no previene los accidentes de inmersión, solamente avisa lo que está ocurriendo en la piscina. 

 

Qué hacer ante un ahogamiento  

1. Saca inmediatamente al niño de la piscina. 

2. Pide ayuda.  

3. Revisa si el niño respira: 

  • Si es así, debes colocarlo de lado, de modo que, si vomita, no aspire este contenido y caiga en paro. 
  • Si no respira ni se mueve, debes iniciar inmediatamente RCP.  

Si se estás solo en este momento debes solicitar ayuda. Te recomendamos tener agendado en tu celular el número de Rescate Alemana: 56 22910 9911. 

4. Fíjate nuevamente si el niño respira. 

  • Si no lo hace, debes continuar con el RCP hasta que llegue la ayuda solicitada
  • Si el niño vuelve a respirar, debes ponerlo de lado y llevarlo al centro asistencial más cercano para su evaluación inmediata. 

Importante: nunca se tiene que tratar de sacar el agua del estómago, ya que puede empeorar la situación. 

Si quiere saber más sobre cómo prevenir y actuar ante este tipo de accidentes puedes revisar la charla Piscinas: prevención de asfixia por inmersión y reanimación inicial y nuestro video sobre RCP infantil.

 

 

Esta información es meramente informativa y no sustituye la opinión de un profesional de salud. Ante cualquier síntoma o molestia, te recomendamos consultar con tu médico. Además, ten en cuenta que, debido a la naturaleza cambiante de los temas tratados en este artículo, algunos conceptos pueden sufrir modificaciones desde la fecha original de la publicación.