Retinoblastoma en niños: detección precoz y tratamientos

Retinoblastoma en niños: detección precoz y tratamientos

16/05/2022
3 min lectura

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Este tipo de cáncer ocular puede presentarse en uno o ambos ojos. Se da con mayor frecuencia en niños y su detección precoz es fundamental para preservar la visión.

El retinoblastoma es un tumor ocular que se presenta mayormente en niños de entre 0 y 4 años, pudiendo desarrollarse, incluso, durante el período del embarazo. Al respecto, el doctor Diego Ossandón, oftalmólogo de Clínica Alemana, explica: “El retinoblastoma es un tipo de cáncer al ojo que crece durante los primeros meses de vida del niño, afectando directamente su visión. Esto puede significar, en los casos más graves, la pérdida de uno o ambos ojos”.

El retinoblastoma es una patología que varía de acuerdo al tipo de tumor que se presente:

  • Tumor unilateral: se da en un solo ojo y su presentación en niños es a los 6 u 8 meses de edad.
  • Tumor bilateral: se da en ambos ojos y suele presentarse a los 10 meses o al año de vida.

La detección precoz es fundamental en estos casos para obtener buenos resultados: “Recibir en consulta a un niño de 4 meses no es lo mismo que recibir a uno de 2 años con la misma sintomatología”, explica el doctor Diego Ossandón.

Y aunque detectar un tumor de este tipo no es simple, sí existen algunos síntomas que podrían dar importantes señales de alerta:

  • Aparición de un reflejo blanquecino en el centro del ojo (leucocoria): este círculo blanco al interior del ojo puede distinguirse cuando se toma una fotografía con flash o cuando el niño está frente a luces dirigidas.
  • Disminución de la visión general.
  • Ojos que miran hacia distintas direcciones (desviación ocular o estrabismo).
  • Ojos hinchados o enrojecidos.
Icono retinoblastoma

¿Cómo detectar el cáncer ocular?

En Chile, se presentan alrededor de 15 casos de retinoblastoma al año. Es poco frecuente, sin embargo, se trata de un tumor que puede generar daños importantes en la visión de los niños: “Lamentablemente, hemos tenido casos en los cuales no hay otra opción que sacar el ojo para salvar al paciente”, señala el doctor Diego Ossandón.

Y así como los padres pueden estar atentos a algunos síntomas, los oftalmólogos de Clínica Alemana cuentan con varios métodos para detectar un retinoblastoma o tumor ocular:

  • Rojo pupilar: es un examen que realizan los pediatras a todos los recién nacidos, lactantes y niños mayores, durante su control sano pediátrico. Consiste en analizar el reflejo rojo de la pupila que produce su iluminación directa. “Cuando este rojo no está o bien se produce un reflejo blanco es porque existe una alteración del rojo pupilar o leucocoria. Es así como se detecta este tumor en un 60% u 80% de los casos”, dice el especialista.
  • Estrabismo: en el 20% de los casos restantes, un tumor ocular puede detectarse a través de un estrabismo (desviación de ojo). “Lo primero que hay que hacer con un niño con estrabismo no es parcharle un ojo o indicarle que use lentes, sino someterlo a un examen para descartar que tenga algún tumor u otro problema que le esté produciendo esta desviación del ojo”, comenta.
  • Movimientos anormales de los ojos: es una patología menos frecuente, pero puede ocurrir frente a un posible retinoblastoma bilateral.

“Algo primordial es saber si existen antecedentes familiares de retinoblastoma, ya que estamos frente a una enfermedad genética”, dice el oftalmólogo de Clínica Alemana al referirse a la causa del retinoblastoma.

Retinoblastoma, diagnóstico y tratamientos

A pesar de que en Chile la sobrevida del retinoblastoma siempre ha sido sobre un 90%, el doctor Diego Ossandón recalca la importancia de un diagnóstico precoz. En este contexto, Clínica Alemana ha sido un centro pionero en el desarrollo de tratamientos exitosos para el retinoblastoma: “Junto con el doctor Juan Pablo López trabajamos en detalle en esta enfermedad y tenemos pacientes tanto del sistema de salud público –ya que es una enfermedad GES–, como del sistema privado”.

El especialista añade que durante la última década se desarrollaron dos terapias que han revolucionado el tratamiento de retinoblastoma:

  • Quimioterapia intra-arterial: un catéter muy delgado se dirige a través de los vasos sanguíneos hasta la arteria oftálmica y se usa para inyectar quimioterapia localizada y altas dosis hacia el ojo afectado.
  • Quimioterapia intravítrea: inyección de quimioterapia dentro del ojo.

“Ambas quimioterapias han permitido preservar entre un 70% y un 80% de los ojos de los pacientes que estaban destinados a cirugía. Y si debido al avance de la enfermedad tenemos que operar para sacar el ojo, lo que hacemos es poner una prótesis y hacer una rehabilitación tanto cosmética como funcional en el rostro del paciente”, enfatiza el oftalmólogo especialista en retinoblastoma.

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