Si tu hijo o hija acaba de recibir este diagnóstico, es normal que sientas que el mundo se mueve bajo tus pies. Surgen mil preguntas: ¿qué puede comer?, ¿podrá ir al colegio con normalidad?, ¿cómo manejamos esto en casa?, entere otras dudas.
La diabetes es una condición crónica que afecta la forma en que el organismo utiliza la glucosa, principal fuente de energía para el cuerpo. En la infancia, la forma más frecuente es la diabetes tipo 1, que ocurre cuando el páncreas deja de producir insulina.
Aunque el diagnóstico implica cambios importantes para toda la familia, conocer la enfermedad ayuda a enfrentarla con mayor tranquilidad y confianza.
En nuestro sitio web, encontrarás una amplia variedad de contenidos educativos que te ayudarán a comprender mejor tu condición, resolver dudas y acceder a consejos prácticos para tu día a día. Puedes explorar recursos como nuestro blog, el banco de enfermedades, canal en Youtube o nuestros podcasts en Spotify, donde encontrarás información confiable y actualizada.
Dependiendo de su edad, es importante explicarle qué es la diabetes utilizando un lenguaje simple y adecuado para su nivel de comprensión.
Permítele expresar sus emociones y dudas. Algunos niños pueden sentir miedo a las inyecciones, tristeza por las restricciones o preocupación por sentirse diferentes a sus compañeros. Escuchar sin juzgar, y validar sus emociones puede ayudarle a adaptarse mejor a esta nueva etapa.
El manejo de la diabetes requiere aprender habilidades nuevas, como:
Medir los niveles de glucosa.
Administrar insulina según las indicaciones médicas.
Reconocer signos de hipoglicemia e hiperglicemia.
Mantener hábitos de alimentación saludables.
Incorporar actividad física de forma segura.
Involucrar al niño o adolescente en estos cuidados, de acuerdo con su edad y autonomía, favorece su independencia y confianza.
Si bien esta patología necesita de tu atención diaria, es importante que no se convierta en el centro de todas las conversaciones o actividades familiares.
Tu hijo o hija sigue siendo un niño o adolescente con intereses, sueños, amistades y actividades que disfrutar. Fomentar una vida lo más normal posible contribuye a su bienestar emocional.
Profesores, inspectores, entrenadores y otros adultos responsables deben conocer el diagnóstico y saber cómo actuar ante una emergencia relacionada con la diabetes. También es recomendable que sepan identificar síntomas de hipoglicemia, como:
Sudoración.
Temblor.
Mareos.
Hambre intensa.
Cambios de ánimo o irritabilidad.
Contar con una red de apoyo informada aporta seguridad tanto al niño como a la familia.
La adaptación a una enfermedad crónica puede ser desafiante. Algunos niños y adolescentes pueden experimentar ansiedad, frustración o sentirse diferentes de sus pares.
Mantener espacios de conversación, buscar apoyo psicológico cuando sea necesario y conectar con otras familias que viven una experiencia similar puede ser de gran ayuda.
La diabetes infantil requiere un acompañamiento integral y coordinado. Por eso, además del endocrinólogo infantil, participan distintos profesionales de la salud que apoyan al niño, adolescente y su familia en las distintas etapas del tratamiento.
La nutrición, la enfermería y la psicología cumplen un rol clave en el aprendizaje de los cuidados diarios, el desarrollo de hábitos saludables, el manejo emocional y la resolución de dudas que pueden surgir durante el tratamiento.
Algunas atenciones de apoyo pueden realizarse mediante teleconsulta cuando el equipo tratante lo considere adecuado, facilitando el seguimiento y la continuidad de los cuidados. Además, en situaciones particulares, especialmente en pacientes que viven fuera de Santiago o en regiones, el equipo puede coordinar atenciones remotas de acuerdo con las necesidades de cada familia y los criterios clínicos definidos por los profesionales tratantes.
Contar con un equipo multidisciplinario permite abordar la diabetes de forma completa, entregando herramientas para el control de la enfermedad y favoreciendo una mejor calidad de vida para los niños, adolescentes y sus familias.
Si tu hijo o hija fue diagnosticado con diabetes o tienes dudas sobre su manejo, consulta con uno de nuestros especialistas para recibir orientación personalizada. Un acompañamiento oportuno puede ayudarte a enfrentar esta etapa con mayor tranquilidad, seguridad y confianza.