La hidratación es fundamental en el cuidado de la salud, especialmente en las personas mayores. Por ello, es importante conocer cuáles son los beneficios del agua, y los síntomas de deshidratación.
Mantención de la función cerebral, ya que la deshidratación puede afectar la concentración, la memoria y la cognición, por lo que mantenerse bien hidratado es esencial para preservar la salud mental.
Salud cardiovascular, al contribuir a mantener una presión arterial saludable, evitando mareos.
Regulación de la temperatura corporal, especialmente porque con la edad se pierde la capacidad de adaptarse bien a los cambios de temperatura, tanto al frio como al calor.
Prevención de estreñimiento, problema común en las personas mayores, ya que con el calor, el intestino busca absorber agua, y con ello las heces en su interior se secan, aumentando las deposiciones duras y el riesgo de estreñimiento.
Mantención de la función renal. El beber suficiente agua ayuda a mantener los riñones en buen estado de funcionamiento y a eliminar las toxinas del cuerpo.
Prevención de infecciones del tracto urinario, ya que la deshidratación aumenta el riesgo de este tipo de problemas.
Reducción del riesgo de caídas. La falta de líquidos puede causar mareos y debilidad, aumentando las probabilidades de caídas. Mantenerse hidratado contribuye a mantener la estabilidad y prevenir accidentes.
Piel saludable, ya que tiende a volverse más seca con la edad. Una hidratación adecuada ayuda a mantener una buena piel, evitando la sequedad y el agrietamiento.
Si bien depende de cada persona, se recomienda al menos 8 vasos de agua al día, los que pueden variar según factores como la actividad física y el clima. Como la sed disminuye en personas mayores, es importante ofrecerles agua con frecuencia, sin esperar a que la pidan.
Orina oscura.
Boca seca.
Fatiga y debilidad.
Mareos y desmayos.
Confusión mental.
Aletargamiento.
Piel seca.
Dolor de cabeza.
Pulso rápido.
Pérdida de peso rápida.
En las personas mayores, la percepción de la sed disminuye, lo que hace que sea aún más importante estar conscientes de estos síntomas. La falta de hidratación adecuada puede llevar a problemas graves de salud.
Fomentar el consumo regular de agua a lo largo del día. Establece un horario para hacerlo, ya que el cuerpo pierde la percepción de sed con la edad.
Fomentar la ingesta de líquidos a través de sopas, jugos naturales, infusiones de hierbas y alimentos ricos en agua, como frutas y verduras.
Monitorear el color de la orina, ya que si presenta color amarillo claro es un signo de buena hidratación, mientras que una orina oscura indica la necesidad de beber más líquidos.
Limitar o evitar el consumo de bebidas con cafeína y alcohol, ya que pueden tener un efecto deshidratante. Estas bebidas pueden aumentar la necesidad de agua.
Mantener un ambiente fresco. En climas cálidos, debes asegurar que la temperatura en el hogar sea cómoda y fresca. Evita la exposición al calor extremo y prefiere el uso de ropa adecuada.
Fomentar las visitas médicas regulares para un seguimiento de la salud general. Los profesionales de la salud pueden ofrecer recomendaciones específicas según las necesidades individuales.
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