El shock anafiláctico es una reacción alérgica severa y de aparición rápida que afecta a todo el organismo al mismo tiempo. Ocurre cuando el sistema inmune reacciona de forma exagerada ante una sustancia llamada alérgeno, liberando de golpe una gran cantidad de sustancias inflamatorias que provocan diferentes reacciones.
Alimentos: mariscos, maní, frutos secos, leche, huevo y trigo son los más frecuentes.
Medicamentos: antibióticos como la penicilina, antiinflamatorios (como ibuprofeno o aspirina) y medios de contraste usados en exámenes de imagen.
Veneno de insectos: abejas, avispas y hormigas de fuego.
Látex: presente en guantes, globos y algunos materiales médicos.
Ejercicio físico: en algunos casos poco frecuentes, la actividad intensa puede desencadenarla, especialmente combinada con ciertos alimentos.
La primera exposición al alérgeno generalmente no provoca anafilaxia. La reacción grave suele ocurrir en exposiciones posteriores, cuando el sistema inmune ya está “sensibilizado”.
Los síntomas de la anafilaxia aparecen generalmente entre los primeros 5 y 30 minutos tras el contacto con el alérgeno, aunque en algunos casos pueden demorarse hasta una hora. Suelen afectar varios sistemas del cuerpo al mismo tiempo:
Piel: urticaria, enrojecimiento, picazón generalizada, hinchazón, especialmente labios, párpados o lengua.
Sistema respiratorio: dificultad para respirar, sensación de ahogo, sibilancias (silbidos al respirar), ronquera o tos.
Aparato cardiovascular: presión arterial muy baja, pulso rápido y débil, mareos o desmayo.
Digestivo: náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea.
Sistema nervioso: ansiedad intensa, confusión, pérdida de consciencia.
Si observas que alguien presenta síntomas en más de un sistema del cuerpo al mismo tiempo, por ejemplo, urticaria combinada con dificultad para respirar o mareos-, debes sospechar anafilaxia y actuar de inmediato.
El tratamiento del shock anafiláctico es una urgencia. El tiempo es crítico. Aquí te dejamos los pasos a seguir:
1. Llamar a una ambulancia o acudir al servicio de urgencia más cercano.
2. Aplicar adrenalina (epinefrina) si está en las pertenencias del afectado, ya que quienes tienen antecedentes de anafilaxia, generalmente lo traen consigo. Este medicamento revierte rápidamente los síntomas al contraer los vasos sanguíneos y abrir las vías aéreas. Debes aplicarlo en el músculo externo del muslo.
3. Colocar en una posición cómoda a la persona, y acompañarla mientras llega la ambulancia o el sistema de rescate.
4. Repetir la dosis de adrenalina si es necesario, si los síntomas no mejoran en 5 a 5 minutos y tienes una segunda dosis disponible, puedes aplicarla.
Los antihistamínicos o corticoides no son el tratamiento de primera línea en anafilaxia. Si bien pueden usarse como complemento, solo la adrenalina actúa con la rapidez necesaria para controlar una reacción grave.
Si ya has tenido una reacción anafiláctica o tienes alergias severas diagnosticadas, la prevención del shock anafiláctico es fundamental. Estas son las medidas más importantes:
Identificar y evitar los alérgenos conocidos con la orientación de un especialista en inmunología o alergología.
Portar siempre un autoinyector de adrenalina si tu médico o médica te lo ha prescrito, y asegurarte de que las personas cercanas sepan cómo usarlo.
Informar a tu entorno, familia, amigos, colegas y personal de salud, sobre tus alergias graves.
Leer siempre el etiquetado de los alimentos si tienes alergia alimentaria.
Llevar una pulsera o tarjeta de identificación de alerta médica que indique tu alergia.
Consultar con tu médico antes de tomar nuevos medicamentos, especialmente antiinflamatorios o antibióticos.
Realizar un seguimiento periódico con un especialista en inmunología para evaluar opciones de inmunoterapia (vacunas de alergia), que en algunos casos puede reducir el riesgo de reacciones futuras.
Si tienes dudas sobre tus alergias, has tenido reacciones que te preocupan o quieres revisar tu plan de acción ante una posible anafilaxia, puedes consultar a un especialista en inmunología por Telemedicina. Podrás recibir orientación médica experta, revisar tratamientos y resolver tus dudas.