¿Sabes cómo poner límites en tus relaciones personales?

08/07/2026
2 min lectura
¿Sabes cómo poner límites en tus relaciones personales?

Las relaciones interpersonales que tenemos con nuestra pareja, familia, amistades o en el trabajo, no son neutras. Nos afectan, para bien o para mal cada día. Y aunque solemos notar cuando algo no está funcionando, no siempre sabemos qué hacer con esa sensación. 

 

Conoce cuándo un vínculo es poco saludable requiere información, aprender de nuestras experiencias y, a veces, el acompañamiento de un especialista que te pueda guiar. 

 

¿Cuándo una relación no es saludable? 

 

Los problemas son parte natural de la convivencia. La diferencia está en cómo los enfrentamos y si entre los involucrados, existe un interés genuino por mejorar aquellos aspectos que están haciendo sufrir a una o más personas de la dinámica.  

 

Las relaciones conflictivas o tóxicas pueden colaborar en el desarrollo de estrésansiedad y síntomas depresivos. Esto aplica no solo a las parejas, sino también a las amistades, familiares y entornos laborales

 

Algunas señales de alerta en relaciones interpersonales no sanas son: 

 

  • Existencia de críticas constantes, que toman forma de descalificaciones, generalizando la forma de ser de la persona por sobre la molestia o queja en torno a una situación puntual.  

 

  • Dificultades para expresar lo que se piensas o sientes, ya que prevalece una actitud defensiva de negación y contraargumentación, existiendo poca receptividad a tus necesidades.  

 

  • Dinámicas de manipulación, control o celos excesivos que van restringiendo tu libertad. 

 

  • Dudar de tu propia percepción de los hechos, lo que se conoce como gaslighting.  

 

  • Actitudes de desprecio verbales o no verbales, que dan cuenta de la poca valoración de un otro hacia ti. 

 

 

¿Cuáles son los límites en una relación y por qué son difíciles de establecer? 

 

Los límites tienen una doble dimensión, ya que son acuerdos establecidos contigo misma/o sobre cómo quieres ser tratado. Y también, son reglas implícitas y explícitas acerca de lo que está o no permitido en nuestras distintas relaciones. No son muros para alejar a las personas, sino señales que comunican nuestras necesidades y valores

 

Establecer límites en una relación se complica por varias razones: 

 

  • Miedo al rechazo o al conflicto: tememos que decir "no" genere distancia o enojo. 
     

  • Culpa: hemos aprendido que anteponer nuestras necesidades es egoísmo, y no lo es. 
     

  • Confusión: a veces no sabemos bien qué necesitamos, por lo que tampoco podemos comunicarlo. 
     

  • Patrones aprendidos: si creciste en un entorno donde los límites no se respetaban, puede costarte más reconocerlos como algo legítimo. 

 

Lo importante es saber que poner límites es un acto de autocuidado, y también una forma de cuidar la relación. Ya que en los vínculos sanos, éstos no se perciben como amenazas, sino como garantías de bienestar mutuo. 

 

 

¿Cómo establecer límites de manera sanos? 

 

No existe una fórmula única, pero sí hay estrategias que funcionan, ya que muchas veces se producen situaciones de conflicto por la manera en que intentamos poner los límites, más que lo límites en sí mismos. Te entregamos algunos consejos para empezar: 

 

  1. Identificar qué situaciones o comportamientos te generan incomodidad, estrés o tristeza recurrente. 
     

  1. Reconocer cuál es tu necesidad real detrás de ese malestar, ¿necesitas más respeto, más espacio, más reciprocidad?
     

  1. Comunicar tus límites de manera clara, directa y desde tu propio sentir, más que desde interpretar la actitud del otro: "cuando me hablas así me siento mal, necesito que conversemos de otro modo". 
     

  1. Sostener el límite incluso si la otra persona no reacciona bien al principio. La coherencia comunica seriedad. 
     

  1. Priorizar momentos de calma para hablar acerca de formas de relacionarse que te interesa mejorar. 

 

  1. Pedir apoyo si el proceso se siente muy difícil o desbordante. No tienes que hacerlo sola ni solo. 

 

¿Cuándo es el momento de pedir ayuda profesional? 

 

Debes hacerlo si: 

 

  • Intentas poner límites, pero no logras sostenerlos o piensas que no tienes derecho a hacerlo. 
     

  • Una relación, de pareja, familiar o laboral, está afectando tu sueño, tu trabajo o tu salud física
     

  • Sientes una dependencia emocional intensa que te genera sufrimiento, pero no puedes alejarte. 
     

  • Reconoces patrones que se repiten en múltiples vínculos y no sabes cómo romperlos. 
     

  • Hay situaciones de abuso verbal, psicológico o físico

 

Es de gran importancia ser consciente de la necesidad de cultivar relaciones saludables, marcar límites cuando se considere necesario y buscar ayuda profesional cuando las relaciones afectan negativamente tu día a día. 

 

Si mientras leías este artículo pensaste en alguna relación o situación concreta, eso ya es una señal de alerta. A veces el primer paso no es tomar una decisión, sino hablar con alguien que pueda ayudarte a ordenar lo que sientes. Puedes reservar una hora con especialistas en salud mental por Telemedicina, cuando tú lo necesites y desde donde estés. 


Esta información es meramente informativa y no sustituye la opinión de un profesional de salud. Ante cualquier síntoma o molestia, te recomendamos consultar con tu médico. Además, ten en cuenta que, debido a la naturaleza cambiante de los temas tratados en este artículo, algunos conceptos pueden sufrir modificaciones desde la fecha original de la publicación.
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